Archivos para octubre, 2010

El otro día, trasteando por la red, descubrí  dos programas, el “RocketDock” y “Rainmeter”, que permiten, sin mucho esfuerzo ni conocimientos avanzados de informática, añadir al escritorio varios complementos útiles -quitar iconos, ver la batería, la fecha y el tiempo, RSS de blogs y medios de comunicación…- y darle un aspecto bastante impresionante. Así he dejado mis dos ordenadores en apenas un par de horas:

“RocketDock”

Primero, vamos a instalar el más sencillo: el “RocketDock”, una barra de tareas altamente personalizable donde poner programas y accesos directos. Su principal ventaja es que permite acceder a los programas sin tener que ir al escritorio, siendo muy útil, por ejemplo, cuando queremos copiar enlaces al JDownloader, tomar notas en el word, etc. Si tenemos un sistema operativo de 32 bits (suelen ser ordenadores con una antigüedad de uno o dos años, con un único procesador) lo podemos conseguir aquí. Si por el contrario es de 64 bits, aquí. Si no sabéis cual es vuestra versión, tendréis que bajaros un programa llamado “Everest” y ejecutarlo. Por cierto, está completamente en castellano. Aquí os dejo unas capturas:

“Rainmeter”

Ahora vamos a darle caña al más curioso pero también más complejo: el “Rainmeter”. Si solo se le va a dar un uso básico, hay un par de skins (así se llaman los distintos temas de personalización) que están en castellano, pero si se quiere usar el programa a fondo, habrá que saber algo de la lengua de Chéspir, y así como un poquitín de programación con block de notas (no asustarse, hay tutoriales en la red).

El “Rainmeter” puede conseguirse aquí. Viene con dos skins muy fáciles de configurar, el “enigma” y el “gnometer”. Incluyen lectores de RSS (noticias de blogs y periódicos), de Gmail que nos dicen si tenemos nuevo correo, el tiempo para hoy y para varios días, etcétera. Para iniciar el programa,solo debemos darle doble click al icono del escritorio.

Y se iniciará el “Rainmeter” con el skin por defecto, Enigma

Si queremos borrar alguna de las configuraciones del skin (los RSS, el reloj, o cualquier otra) simplemente tenemos que hacer clic con el botón derecho sobre el elemento que queramos borrar, y darle a “close skin”.

Si queremos mover alguno de los elementos del skin, por ejemplo, el RSS, simplemente pinchamos en él con el botón derecho, luego arrastramos a donde queramos moverlo y,cuando ya lo tengamos, soltamos el botón derecho.

Configurar skin “Enigma”

Configurar el skin Enigma es muy sencillo, simplemente tendremos que pinchar en el cuarto botón de la pantalla que nos sale al iniciar el skin “Enigma”, “configuration”.

Y una vez ahí, establecer los parámetros que queramos. Por ejemplo, para configurar nuestra cuenta de Gmail, pinchamos en “configuration”, le damos a GMail Username, donde ponemos nuestro correo electrónico de Gmail, y despues le damos a “set value”. Posteriormente, hacemos lo mismo con nuestra contraseña, en GMail Pasword, y después le damos de nuevo a “set value”. Una vez hechas ambas cosas, le damos a “save all”.

Hecho esto, cerramos “configuration” y, para que en el escritorio nos aparezcan nuestros mensajes de Gmail, clicamos con el botón derecho sobre cualquier elemento del skin, y nos aparecerá un desplegable. Aquí, le damos a Enigma/taskbar/Gmail/mailicon y aparecerá el icono del correo, donde nos aparecerá nuestro correo entrante. Si pinchamos sobre él, nos llevará a nuestra bandeja de entrada de GMail.

Icono de Gmail, que aparece tras hacer lo anterior

Más skins

Cuando ya nos hayamos hecho con el manejo de este primer skin, podremos conseguir nuevos, fundamentalmente en estas dos páginas:

-DevianArt (http://www.deviantart.com/)

-Customize.Org (http://www.deviantart.com/)

Por ejemplo, vamos a bajarnos un skin bastante impresionante que hemos encontrado aquí. Lo que debemos hacer es descargarlo en la carpeta Mis Documentos / Rainmeter / Skins, y descomprimirlo dentro de una carpeta con su nombre, en este caso, “simple sentence 2”.

Cuando hayamos hecho esto, vamos al “Rainmeter” y, en cualquier skin, clicamos botón derecho y le damos a Rainmeter menu/Refresh All.

Ahora, podremos ver que nos aparece un skin nuevo si clicamos con boton derecho sobre el skin, le damos a Rainmeter menu / configs, y notamos que aparece “simplesentence2”. Para instalar cualquier parte de este skin, clicamos sobre “simplesentence2”, y seguimos la siguiente ruta:

y de esta manera conseguiremos que nos aparezca en el escritorio que dia es hoy y qué hora es en letras.

Ejemplos de escritorios

Para terminar, voy a dejaros algunos ejemplos de escritorios que he encontrado en Forocoches y en 4Chan:

El barco que no flotaba

Publicado: 31 octubre, 2010 de Unai Mezcua en Literatura, Periodismo
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Una noche, un  aventurero canadiense, sargento del Ejército durante la Segunda Guerra y amante del mar, decidió, harto de desperdiciar su vida sembrando hierba y recogiendo polvo en las montañas del centro de Ontario, hacerse con un barco y, junto a su compadre Jack McCelland, surcar el mar, como durante siglos muchos otros habían hecho antes que él: en un viejo barco de madera, de esos que antaño tripulaban hombres de hierro. El fulano en cuestión se llamaba -y se llama, porque me consta que aún vive, aunque ya viejo y achacoso- Farley Mowat, y es uno de los mejores escritores canadienses de la segunda mitad del siglo XX -por no decir el único que conozco-.

El barco que no flotaba

A la mañana siguiente, Mowat, inmerso en las neblinas de la resaca,    partió hacia el único lugar donde en los años sesenta todavía podían  encontrarse barcos de madera cerca de Ontario: Terranova, un islote  repelente e inhóspito, barrida por el viento, situado a unos cincuenta    kilómetros de la costa oeste de Canadá, en pleno centro de ninguna  parte. Una vez allí, Mowat inició un largo periplo buscando esa  embarcación que le llamaba. Fue una búsqueda laboriosa -todos las  naves que encontraba o eran demasiado caras o “llevaban ya tiempo  disfrutando de un merecido descanso en el fondo del mar”, pero  finalmente lo encontró. El barco en cuestión era una goleta típica de  Terranova conocida como “gorrona”, que llevaba tiempo sirviendo  como almacén de desechos flotante a unos hermanos pescadores de la costa sur de la isla, los Hallohan. Mowat se enamoró al instante, pese al hedor nauseabundo que despedía, pese a que una intensísima niebla -rasgo característico de la isla- le impedía ver nada salvo el horrible color verdoso que cubría el casco, y pese a la impresionante borrachera que llevaba, inducida por haberse mamado varios vasos de un fortísimo ron terranovés,  “el Scratcht”, licor que los Hallohan parecían tener para dar y tomar, y que probablemente le dieron, gustosos, con objetivo de endilgarle el trasto.

Con la goleta ya en su poder, Mowat iniciará un viaje que le llevará por toda Terranova. Conocerá a sus gentes, sus pueblos, sus paisajes y sus historias, y con su magnífico humor, ironía e inteligencia, irá resolviendo los infinitos problemas que le plantea un barco ruinoso pero a la vez hermoso y casi humano. Mowat va ha hacer especial hincapié en denunciar a la infame clase política isleña, cuyo sistema político llega a calificar de “república bacaladera”, en clamar contra la preocupante falta de infraestructuras de la isla -en aquella época, al único tren de la isla llegaba a tardar hasta cuatro semanas en cruzar un territorio de apenas 110.000 kilómetros, y las carreteras eran, en el mejor de los casos, inexistentes- y en señalar las profundas diferencias entre una clase rica que no salía de la capital, St Johns, que “habla con acento inglés, envía a sus hijos a colegios británicos y no quiere saber nada del resto de los habitantes de la isla” y el resto de habitantes del territorio, que durante siglos habían sobrevivido a numerosas invasiones, a sus problemas cotidianos y a sus necios gobernantes con grandes dosis de picardía, inteligencia y, sobre todo, ayuda mutua.

Mowat recogió todas estas vivencias en un libro, “El barco que no flotaba”, y que he escogido precisamente como marco para esta, mi primera entrada en “La Palestra digital”, por dos razones. En primer lugar, porque tras leerlo por primera vez, me quedó claro que quería dedicarme al mundo de las Letras, pero en un sentido práctico, en contacto constante con las personas, tal y como hace Mowat en este libro, donde cada página, cada frase, surge de la interacción de Mowat con la gente y de las historias que estos le cuentan. Y no se me ocurre un ámbito de las Letras más cercano a la gente que el periodismo, que se encarga básicamente de analizar y narrar precisamente lo que hacen y cuentan las personas. Pero sobre todo, porque tras leer este condenado libro sentí una envidia como nunca antes había sentido. Yo quería escribir como este tipo, quería vivir aventuras como vivió este tipo, quería ser capaz de conocer a la gente como hacía este tipo, el genial Farley Mowat. Y ello, nos lleva de nuevo al periodismo, una profesión donde -al menos vista desde un punto de vista romántico- donde se está en contacto directo con la gente, se viaja y se viven “aventuras”. Por culpa de este maldito libro, ahora estudio cuarto de Periodismo en la Complutense. Al menos, espero que al final este “barco”, nuestro pequeño blog, también flote, como al final acaba haciendo el de Mowat.

Bienvenidos

Publicado: 30 octubre, 2010 de palestradigital en Tablón del equipo de redacción

Os saludamos y agradecemos que hayáis entrado en nuestro nuevo blog, “La Palestra digital”, nombre que hemos elegido por su etimología: según la RAE, la “palestra” es “el lugar donde se celebran ejercicios literarios públicos o se discute o controvierte sobre cualquier asunto”, y también,  “un lugar donde antiguamente se lidiaba o luchaba”, y son estas dos cosas -exponer ejercicios literarios y lidiar con las palabras- las que pretendemos hacer en este blog.  Próximamente editaremos este post con las normas y objetivos del site. Un saludo.