Ozil tumba al Sevilla

Publicado: 3 febrero, 2011 de palestradigital en Deporte, Opinión, Periodismo

danimc88

Se cumplieron los pronósticos. Después de 21 años de larga espera el Real Madrid y el F.C.Barcelona volverán a disputar una final de la Copa del Rey. La última vez que se enfrentaron, el 5/4/1990, en Mestalla, precisamente, lugar donde posiblemente también se dispute esta final, los culés ganaron por 2-0 con goles de Guillermo Amor y Julio Salinas. Ambos clubes han tenido diferente trayectoria en la competición del K.O. El Barça con un calendario más benévolo ha alternado goles y buen juego a excepción de la goleada del Betis en Heliópolis. Por su parte, los blancos has tenido unos cuartos y semifinales más exigentes contra Atlético de Madrid y Sevilla respetivamente saldados con 4 victorias merengues, pero sin demasiada brillantez en cuanto a juego. No obstante, en ambas eliminatorias el Madrid fue superior a sus rivales.

Ayer no fue una excepción. Mientras el Barça ganaba con extrema facilidad (o-3) con los menos habituales en Almería, sólo jugaron de los titulares Dani Alves y Sergio Busquets (que actuó como central), el Madrid tuvo otra batalla en el Bernabéu contra un Sevilla que siempre le pone en dificultades pero que éste año ha caído las tres veces que se ha enfrentado a los blancos (1-o en liga y 0-1 y 2-0 en Copa). Ayer empezó el club blanco mandando. A los 10 minutos llegó la polémica de la eliminatoria junto con el gol- no gol de Luis Fabiano en la ida. Ayer fue a Negredo, al que le gusta más hablar fuera del campo que sobre el mismo, al que le anunlaron un golazo, toque de tobillo sublime, y digo lo mismo que en la ida, según la toma que vea, a veces creo que el vallecano está correcto, y en otras lo veo en offside. Más polémica a una eliminatoria a la que si algo le sobró fue polémica y le faltó fútbol. El Sevilla no volvió a tirar a puerta en todo el partido.

No chutó pero amagó con amargar la fiesta en el coliseo blanco, en parte gracias a Rakitic, el serbo-croata, al que Monchi fichó por la irrisoria cantidad de 1.5 millones de euros. Manejó, tocó, buscó por dentro y por fuera, ayudó en la presión y dió oxígeno en forma de pases a los de arriba. Lástima que Jesús Navas, no esté para nada. Arbeloa se lo comió en la ida y se lo volvió a comer ayer. A partir de ahí el partido se volvió insustancial, salvo los ya habituales fallos calamitosos de Benzemá a la hora de definir, como cuando a los 4 minutos Di María (más fresco tras descansar algo en los últimos partidos) chutó al palo y el galo en vez de empujar con toda la portería para él, mandó al esférico a no se sabe donde. Su recital de fallos no acabó ahí. Lo mismo podría decirse de Cristiano al que se le sigue viendo sin la chispa que le hacía único: está cansado, dicen. Pero el cansancio, no es sólo físico.

A final, como el Sevilla necesitaba marcar, Manzano, hombre comedido y valiente a la vez, quitó mediocampistas y sacó toda la artillería que le quedaba en el banquillo (L. Fabiano, Perotti…) y eso fue lo que le mató. Uno nunca puede quitar hombres del mediocampo. Podría haber quitado a Martín Cáceres, horrible toda la noche, cerrar con tres hombres atrás, sin destruir el mediocentro sevillista, pero no lo hizo. Y lo aprovechó el Madrid. Y en especial el mago de Oz(il). La ocurrencia no es mía, pero la uso por lo acertado de la misma. Hay quien prefiere gente de trabajo, que sean auténticos perros de presa. Otros preferimos el talento. Y Mesut lo tiene por bandera. Ayudó Khedira al filtrar el pase a la espalda de Fernando Navarro y el genio alemán se fue sólo contra Javi Varas (buen portero hay que añadir) dando gracias a Dios por la asistencia de su compatriota. Sabía que no iba a fallar. Tiró a Varas con un amago con el cuerpo y definió mejor que muchos delanteros (no diré nombres, el que se dé por aludido…). En la celebraión tiró besos a la grada y al escudo por igual. No sabría decir qué fue lo que tocó más la fibra sensible del público. El chico es bueno, humilde y tiene gestos como el de anoche. ¿Cómo no le va a adorar el Bernabéu?

A los 83 min., con todo resuelto, Mourinho quitó a Benzemá, pésimo en la definición, pero aceptable en todo lo demás, y entró Adebayor. y ¿adivinan? Pues sí, gol del to-golés. La primera que tuvo a centro de Lass desde la izquierda, controló con el pecho y fusiló al portero sevillista. Pero el partido ya estaba resuelto. Ozil lo quiso así. Hágase su volutad. Amén.

Anuncios
comentarios
  1. hyunda dice:

    ¿que te parece Adebayor tio?

  2. danimc88 dice:

    Sinceramente, no me emociona demasiado. No me parece un jugador excesivamente técnico, ni demasiado preciosista con el balón en los pies. Pero greo que es un buen goleador. Al fin y al cabo es para lo que se le fichó: para que marque goles. Te digo una cosa: ahora parece que Mourinho lo quiere para el año que viene, pero si Higuaín no se hubiese lesionado Adebayor no estaría aquí. Realmente no me entusiasma, pero a lo mejor me tengo que comer mis palabras.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s