El Madrid se trae un gran resultado en un feo partido

Publicado: 23 febrero, 2011 de palestradigital en Deporte, Futbol y otros deportes, Opinión, Periodismo

danimc88

Dicen que no hay peor cuña que la de la propia madera. Eso debió pensar ayer todo el estadio de Gerland de Lyon, engalanado como en las mejores ocasiones para recibir nuevamente al Madrid en general y a Karim Benzemá, el hijo pródigo, en particular. Nunca habían ganado los blancos en la cueva de los franceses (siempre se fueron con derrota de territorio francés, de hecho) y ayer salvo los últimos cinco minutos pareció que el gafe podía romperse. Así lo entendió también Florentino que celebró como no se recuerda un gol de su equipo (no hay que olvidar que Benzemá es una apuesta del máximo mandatario merengue).

Hay que decir que el encuentro comenzó con los merengues como es costumbre en Gerland: acarajotados. Los primeros compases fueron como siempre. El Lyon mandaba en el centro del campo, presionaba con especial fiereza a Xabi Alonso y de la mano de Michel Bastos (importantísima baja para el partido de vuelta del Bernabéu, donde previsiblemente ya estará recuperado Lisandro López) crearon varias jugadas de peligro por la banda más débil de los blancos: la derecha. Mourinho, perro viejo, situó a Arbeloa en la izquierda para aburrir toda la noche al Chelito Delgado, que el año pasado fue una auténtica pesadilla para los MouBoys. Ayer, ni apareció. Los franceses apoyados en la gran labor del interior brasileño y a la fragilida defensiva habitual de Sergio Ramos, insistían durante todo el primer tiempo. Era el único costado por el que se podía pasar. El otro era un campo de minas.

La ocasión más clara del primer tiempo vino de un contraataque francés conducido por Bastos que metió un centro al área que Iker no pudo atrapar, aunque a duras penas consiguió desviar a corner el tiro posterio de Gomis. El Madrid, ahogado Xabi Alonso, boqueaba como podía para intentar irse con el 0-0 al descanso. Tampoco tuvieron muchas ocasiones, ni muy claras los franceses. Pero disponían de un dominio territorial y Kallstrom y Toulalan, junto al joven Gourcuff dominaban el centro del campo. Por suerte para los merengues, el primer acto del encuento acabó como empezó: sin novedad en el marcador. No fue un partido brillante de ninguno de los dos equipos.

La segunda parte fue totalmente distinta. A veces uno se alegra de no ser futbolista. Sobretodo, en noches como la de ayer, para no tener que aguantar la bronca que casi con total seguridad les cayó a los blancos en el descanso de su ténico portugués, José Mourinho. Sus jugadores salieron, desde el principio del segundo tiempo con otra mentalidad. Tanto que, a los cinco minutos de la reanudación, Cristiano, casi desaparecido hasta ese momento, lanzó una falta escorada a la izquierda al palo derecho de la portería defendia por Gomis. Poco después, a la salida de un córner, Sergio Ramos, remató de cabeza y su testarazo corrió la misma suerte. Carvalho no llegó a remachar por centímetros. A continuación hubo un penalti por manos del talentoso Gourcuff que no se señaló. Para eso hay seis árbitros, para pitar cada vez peor. Lo contrario sería avanzar. Y la FIFA y avanzar son dos conceptos que no casan bien. Sigo manteniendo la teoría de que, si tres árbitros, más el cuarto, en ocasiones se vuelven locos entre ellos, con seis ya, es el acabose. A eso hay que añadir que en Champions, la mayoría de los árbitros suelen ser caserillos, la mayoría.

En ese momento, el Lyon, que hasta entonces estaba viviendo un partido plácido, se acobardó. Simplemente, le entró miedo. Y es comprensible. Un gol fuera de casa en una eliminatoria, es medio pase a la siguiente ronda. Lo sabían los franceses, lo sabían los blancos y lo sabía Mou, que para eso es el mejor. Huele la sangre de lejos y no se lo piensa: al cuello.  Benzemá al campo. Y funcionó. Vaya, si funcionó. A los 43 segundos de estar en el campo Benzmá aprovechó que en su equipo juega un tal Mesut Ozil. El alemán escondió el balón ante tres rivales y le devolvió la pared al francés que definió perfecto ente las piernas de Lloris. Cris no llegó a tiempo de sacar el balón. Los blancos dominaban en el marcador y en el partido. El encuentro estaba encarrilado y Mou metió a Lass y Marcelo para controlar el centro del campo. Normalmente los cambios le salen bien al portugués. Pero ocurrió que en una falta botada por Pjanic, el rebote le cayó a Gomis que, habilitado por Ramos, y completamente sólo en el área, no perdonó. El Lyon empataba a falta de cinco minutos más el alargue. Ya no hubo nada más en el plano ofensivo. Lo más negativo para los chicos de Mou fueron las amrillas que vieron Di María y  S. Ramos, que junto con Cristiano y Albiol son los 4 apercibidos de sanción de los blancos. Eso fue lo peor. Lo mejor el resultado y el posible despertar de Benzemá. Quién sabe si para siempre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s