Archivos para septiembre, 2011

danimc88

Vicente Del Bosque ha anunciado hoy, en torno a las 12 del mediodía, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, la convocatoria para los dos últimos partidos de Clasificación para el Euro  2012. Tales encuentros son intrascendentes para el combinado nacional, debido a que La Roja ya está clasificada al contar sus seis partidos de la fase de grupos por victorias. La gran novedad de la convocatoria es la presencia del futbolista del Valencia, Jordi Alba, en la lista de 23 seleccionados, a la que también regresan Puyol y Piqué, tras superar diversas dolencias.

La convocatoria definitiva de 23 la forman: Casillas, Reina, Valdés; Ramos, Arbeola, Puyol, Piqué, Albiol, Jordi Alba; Busquets, Xabi, Cesc, Pedro, Cazorla, Mata, Javi Martínez, Xavi, Thiago; Silva, Torres, Villa, Negredo y Llorente.

Aunque en estos dos encuentros (el 7 de Octubre en Chequia y el 11 en casa contra Escocia), el combinado dirigido por Vicente Del Bosque, no se juega nada, salvo el honor de ganar todos los partidos en una fase de clasificación, el técnico salmantino ha preferido mantener el bloque habitual y no hacer nuevas incorporaciones, salvo el mencionado caso del lateral-interior valencianista.

Continúa la búsqueda por encontrar un sustituto para Joan Capdevila.  Muchos son los hombres que podrían ocupar esa demarcación. Entre ellos Álvaro Arbeloa, pero el escaso protagonismo que le otorga José Mourinho y el hecho de que sea un diestro reconvertido a lateral zurdo hace que sobre el canterano blanco recaigan ciertas dudas.

Otro nombre, ausente en las últimas convocatorias, es el de Nacho Monreal. Olvidado en las últimas fechas, tanto por el seleccionador, como por el entrenador chileno del Málaga, Manuel Pellegrini, que prefiere a Eliseu en su puesto. Los laterales son vitales para Pellegrini por jugar con dos interiores que se vienen con asiduidad al centro. Sus laterales deben llegar bastante. Sorprender desde segunda línea y el ex de Osasuna no le ofrece eso. El navarro sólo ha disputado 20 minutos hasta el momento en lo que llevamos de campeonato.

Así las cosas, Del Bosque ha optado por probar al interior valencianista, reconvertido en las dos últimas temporadas por Emery a lateral zurdo. La sombra de Capdevila es alargada, pero su edad (33 años) y el escaso protagonismo que está teniendo esta campaña en el Benfica de Jorge Jesús (no fue inscrito para disputar la Champions esta temporada) hacen que se busque con ahínco alguien que pueda ocupar el gran vacío dejado por el gran lateal de Tárrega.

Otros nombres para la posición serían los asturianos José Ángel (actualmente en la atascada Roma de Luis Enrique), Roberto Canella (que una temporada más ha desoído los cantos de sirena de la Premier y continúa luchando con su Sporting de Gijón) o el propio José Enrique, fichado esta temporada por el Liverpool del inolvidable Kenny Dalglish.

El asunto no es baladí, pues en una selección de jugones, toque, paciencia, posesión, desmarques y movimientos constantes por parte de los no poseedores del balón, la llegada por sorpresa desde atrás de los laterales abre muchas defensas. Es un elemento de sorpresa vital para una selección como la Española. Por eso, Del Bosque, debe tomarse su tiempo, pero ir buscando alternativas. Sin prisa, pero sin pausa. Quedan 9 meses para la Eurocopa. En los dos próximos partidos y en los siguientes amistosos, se desvelará quién es el elegido para redondear una selección, de por sí, irrepetible.

danimc88

Una de las peores cosas que le pueden suceder a quien se gana la vida escribiendo es quedarse en blanco. Es un momento duro. El hecho de encontrarse cara a cara con el folio en blanco (o el documento de word) y la imposibilidad de escribir algo con sentido y que sea susceptible de gustarle a varios posibles lectores es frustrante. Demoledor, incluso.

Ese es el problema del escritor Eddie Spínola. Sin contar el hecho de que esté atrapado en un trabajo que no le llena y que casi no le da para vivir. Además del tabaco y la excesiva ingesta de alcohol al que somete a su organismo, prácticamente, a diario. Pero las cosas cambian. Un buen día sin saber porqué, el destino, algo en el ambiente, nos indica que la vida cambiará en un sentido o en otro. Pero cambia para siempre.

Cuando Eddie se cruza por casualidad en plena calle con su excuñado Vernon, al que hacía que no veía unos 10 años, no sabe que su vida está a punto de cambiar para siempre. Cuando éste le ofrece un fármaco experimental capaz de potenciar la inteligencia humana 10 veces por encima de lo normal, ante Eddie se abre un mundo de posibilidades. Sin límites.

Todo parece ir sobre ruedas. Spínola es capaz de leer varios libros en 45 minutos y trabajos que le llevarían cerca de un año, los acaba en apenas una semana. Pero no se contenta con eso. Tal es el aprovechamiento de sus capacidades que se vuelve un ser muy ordenado, aprende idiomas, se hace broker, llegando a ganar millones, trabajando para una de las empresas más importantes del mundo… Todo parece ir de acuerdo a los planes trazados por el, otrora fracasado y ahora triunfador, Spínola.

Pero como todos los fármacos, existen los llamados efectos secundarios. Cuanto más aumenta la dosis del fármaco, llamado MDT-48, para continuar con su excitante ritmo de vida, la memoria de Eddie sufre lapsus de tiempo en los que no recuerda lo que hizo horas o días antes, de consumir la droga inteligente. Incluso llega a sufrir desmayos. Eso, sin contar, que el protagonista tendrá, además, que lidiar con traficantes de la mafia rusa y con los diferentes intereses de importantes empresas, laboratorios y gobiernos que no pueden permitir que ciertos secretos se aireen. Una obra para leerla del tirón.

La contra Letal

Publicado: 28 septiembre, 2011 de palestradigital en Deporte, Futbol y otros deportes, Historia, Noticias, Opinión, Periodismo, Real Madrid

danimc88

En el fútbol existe una máxima conocida por todos: o tienes fútbol o tienes físico. Y el Madrid hace tiempo que tiene poco fútbol. Eso, sumado a que la preparación física elaborada por Mourinho en pretemporada se diséñó para ganarle la Supercopa de España al Barcelona (igualadísima en ambos encuentros, por cierto) hacen que los blancos se encuentren en un bajón de fútbol y piernas, que hacen que se ahoguen ante rivales que les dan la pelota y les niegan el espacio (llámense Levante o Racing) y que dan gracias a Dios, cuando es el rival el que propone el fútbol. Les dan espacio. Metros. Posibilidad de correr. La vida, en definitiva.

En el encuentro de Champions disputado anoche en el estadio Santiago Bernabéu entre el Madrid y el Ajax, los holandeses de la mano de De Boer, han recobrado el estilo típico de la escuela ajaccied. A saber. Posesión de pelota, paciencia y llegada. Pero son una escuadra demasiado jóven y quizá este tipo de choques les lleguen demasiado pronto en su aprendizaje. No obstante, dejaron una grata impresión. Lo malo es que no dominaron ninguna de las dos áreas. Y eso ante los blancos se paga. Más aún, si cabe, en el santuario blanco, donde un error te deja agonizando y dos significan el acta de defunción. Pecados de juventud. Sólo el tiempo, y los golpes recibidos en el mentón, ayudan a aprender la lección.

El primer cuarto de hora fue de los chicos de De Boer. Pero apareció el de siempre, Iker Casillas, para evitar el susto que no pudo impedir ante el Rayo Vallecano. Pasado ese mal trago, poco a poco, Xabi Alonso se fue haciendo con el dominio del partido, asistido, eso sí, por Ozil y esta vez por Kaká que firmó su mejor partido desde que viste de blanco. El brasileño se ofreció más que nunca y conectó con Ozil, magistral una vez más en el último pase, y con Cristiano y Benzemá.

A los diez minutos de dominio, más o menos claro, de los merengues, los hombres de Mourinho, que ayer cumplía su último partido de sanción, abrieron el marcador en lo que se podría considerar el contragolpe perfecto. Sergio Ramos recuperó el balón en su propio campo y cedió para Ozil en posición de mediocentro defensivo. Ahí murió el Ajax. El pequeño genio alemán, conectó con Cristiano en el mediocampo. El portugués toco para Kaká (que vino a apoyar la jugada al mediocentro) y el brasileño le devolvió de primeras al portugués, evitando así el corte del central y desbaratando así la primera línea de presión holandesa. A continuación, el portugués vió a Ozil que acompañaba la jugada llegando desde atrás y le dió el balón al alemán (tocar y moverse, ¿quién da más?). Ozil cedió el balón en el lateral del área a Benzemá en el instante preciso, evitando así, que el galo se encontrara en fuera de juego y el pupilo de Zidane puso un centro raso, de primeras, al corazón del área, un regalo, al que Cristiano sólo tuvo que ponerle la dedicatoria: Desde Madrid con amor.

Tras obtener la ventaja, los blancos empezaron a juntarse algo más y de mano de Xabi Alonso (la mano que mece la cuna) empezaron a obtener llegadas cada vez más claras. Tanto fue así que, en el minuto 41, un cambio de juego de 40 metros del tolosarra hacia Cristiano, lo controló perfecto el portugués que cedió en la frontal del área para que Kaká, de perfecto zurdazo raso, batiera de nuevo a Vermeer. 2-0 al descanso. Partido sentenciado.

Tras la reanudación, el partido comenzó con otro gol blanco. El único elaborado. Aunque menos espectacular que le primero. Pero el verdaderamente difícil. Con todo el Ajax por detrás de la pelota. Otro pase de 40 metros de Xabi Alonso para la subida de Arbeloa, éste cede al interior del área para Kaká y el brasileño con un quiebro de cintura engaña al central y burla la salida del portero para cederle el balón atrás a Benzemá que sólo tuvo que empujar el esférico para poner el 3-0 en el marcador. Jugando al fútbol es más fácil, aunque te falte físico. El partido acabó ahí. Ahora a los blancos sólo les queda el doble enfrentamiento con un viejo conocido (el Olympique de Lyon) para sellar su clasificación para los octavos de la Champions. Para el club no es una competición. Es la competición.

danimc88

Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y dado que los equipos de fútbol están compuestos de seres humanos, el dicho se cumplió. Ya le ocurrió al Madrid el año pasado en los dos partidos que disputó en el Ciutat de Valencia. En el encuentro de Liga empató sin goles y en el partido de Copa del Rey (tras la ida con el conocido 8-0) cayó derrotado por 2-0. Ya estaba avisados, por tanto, los merengues que el campo del Levante no es paseo por la playa al atardecer. Pero ni por esas.

En el partido disputado en el Ciutat de Valencia el pasado domingo, los hombres de José Mourinho salieron decididos a marcar pronto algún tanto que desnivelara rápido el partido a su favor. Y lo cierto fue que las únicas ocasiones en la primera mitad fue para los visitantes. Las dos más claras las tuvo Karim Benzemá: una la salvó bajo palos Ballesteros y la otra se le fue arriba. Kaká, que volvió a naufragar donde Ozil brilla con luz propia, tuvo otras dos, en sendos remates que, o bien salían por encima del larguero, o bien era una invitación a Munúa para que se sentara plácidamente sobre el césped a esperar con calma que le llegara el esférico. El brasileño no está. Y lo peor es que ni se le espera.

Los blancos tenían dominado totalmente al Levante hata que llegó el fatídico minuto 39 en el que al equipo le volvió a salir la actitud visceral que les imprime su entrenador desde el banquillo. Di María, que le estaba dando la tarde a Juanfran con un gran repertorio de amagos, slaloms, quiebros y regates recibió una fea entrada del veterano zaguero azulgrana. Lo que vino después fue lamentable. Incluyendo al árbitro que no consideró la acción como falta. Le vino  grande el encuentro a Turienzo Álvarez. Es difícil encontrar árbitros buenos, pero Undiano Mallenco y Mateu Lahoz son oasis en el desierto de la  manifiesta incompetencia arbitral que sufre el fútbol, tanto nacional como internacional. Y los organismos encargados de su gestión deberían recapacitar.

Dicho esto, a Di María se le cruzaron los cables y le devolvió la patada a Juanfran y no contento con eso sufrió un desmayo ante el leve roce de Nano. Por allí apareció también (cómo no) Ballesteros que es un artista en el arte de la provocación y en sacar de quicio a sus rivales. Le recriminaba su acción al argentino. Hasta que apareció Khedira para apartar al veterano central propinándole un empujón, que en la calle no le haría ni cosquillas, pero que en el campo de fútbol lo desplazo unos 2 metros. El alemán cayó en la trampa de Ballesteros. A la calle el teutón, con seis minutos y toda la segunda parte por jugarse.

A la vuelta de vestuarios, el partido seguía sin un dominador claro tras lo cual Mourinho quitó a Benzemá por un Cristiano tocado.  Como su invento seguía sin funcionar sustituyó a un desaparecido Kaká por Higuaín. No funcionó. Incluso el Levante comenzó a acercarse con peligro. Primero fue un disparo de Iborra que atajó Casillas y después una contra en un 3 para 1 que malogró Juanlu cuando tenía a Valdo totalmente sólo para empujar el balón. A la siguiente, el Levante no perdonó. Javi Venta subió toda su banda y el pase atrás lo convirtió Koné en el primer tanto del partido, con tiro potente que se coló por el centro de la porteria de Casillas. Corría el minuto 69. Y mourinho se acordó de que tiene un talento enorme en el banquillo:Mesut Ozil. No es el tipo de jugador que más gusta a Mourinho, pero algo había que hacer. El turco-alemán al campo los últimos 20 minutos con el partido casi perdido y con uno menos.

Entre medias de los dos ataques levantinstas, los blancos pidieron un penalti por una mano clara de Iborra dentro del área granota que además habría supuesto la expulsión del mediocentro grana. Turienzo no señaló nada al respecto. No insistiré en la incompetencia arbitral por no repetirme. En caso de que Cristiano hubiera anotado el penalti, el encuentro se le ponía 0-1 a los blancos y ambos equipos con 10 jugadores. El paisaje cambiaba radicalmente. Pero no sucedió. Como tampoco sucedió el empate blanco. Ozil le dió juego a su equipo, pero no tenía quien se la devolviera con criterio ni quien tirara un desmarque a la espalda de la defensa. El gol fue un mazazo terrible para los blancos que ya no se recuperaron. Estaban avisados. Tropezaron en la misma piedra.