Archivos de la categoría ‘Crítica literaria’

danimc88

Una de las peores cosas que le pueden suceder a quien se gana la vida escribiendo es quedarse en blanco. Es un momento duro. El hecho de encontrarse cara a cara con el folio en blanco (o el documento de word) y la imposibilidad de escribir algo con sentido y que sea susceptible de gustarle a varios posibles lectores es frustrante. Demoledor, incluso.

Ese es el problema del escritor Eddie Spínola. Sin contar el hecho de que esté atrapado en un trabajo que no le llena y que casi no le da para vivir. Además del tabaco y la excesiva ingesta de alcohol al que somete a su organismo, prácticamente, a diario. Pero las cosas cambian. Un buen día sin saber porqué, el destino, algo en el ambiente, nos indica que la vida cambiará en un sentido o en otro. Pero cambia para siempre.

Cuando Eddie se cruza por casualidad en plena calle con su excuñado Vernon, al que hacía que no veía unos 10 años, no sabe que su vida está a punto de cambiar para siempre. Cuando éste le ofrece un fármaco experimental capaz de potenciar la inteligencia humana 10 veces por encima de lo normal, ante Eddie se abre un mundo de posibilidades. Sin límites.

Todo parece ir sobre ruedas. Spínola es capaz de leer varios libros en 45 minutos y trabajos que le llevarían cerca de un año, los acaba en apenas una semana. Pero no se contenta con eso. Tal es el aprovechamiento de sus capacidades que se vuelve un ser muy ordenado, aprende idiomas, se hace broker, llegando a ganar millones, trabajando para una de las empresas más importantes del mundo… Todo parece ir de acuerdo a los planes trazados por el, otrora fracasado y ahora triunfador, Spínola.

Pero como todos los fármacos, existen los llamados efectos secundarios. Cuanto más aumenta la dosis del fármaco, llamado MDT-48, para continuar con su excitante ritmo de vida, la memoria de Eddie sufre lapsus de tiempo en los que no recuerda lo que hizo horas o días antes, de consumir la droga inteligente. Incluso llega a sufrir desmayos. Eso, sin contar, que el protagonista tendrá, además, que lidiar con traficantes de la mafia rusa y con los diferentes intereses de importantes empresas, laboratorios y gobiernos que no pueden permitir que ciertos secretos se aireen. Una obra para leerla del tirón.

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danimc88

“En el monasterio más antiguo del mundo, en un rincón de Turquía, un monje se suicida de forma espectacular ante las cámaras ¿Qué mensaje intentaba transmitir? Una trama inquietante, llena de sorpresas, que hunde sus raíces en los enigmas mantenidos en secreto desde antes de Jesucristo.”

“Decenas de turistas asisten atónitos a la escena: uno de los monjes del antiquísimo y enigmático monasterio conocido como La Ciudadela sube a lo alto de la montaña, forma con su cuerpo la figura de una cruz en T y se lanza al vacío. Para algunos, es la señal que llevaban décadas esperando para entrar en acción. Para el agente Arkadian, el comienzo del caso más extraño de su vida. Para la joven norteamericana Liv, la confrontación con una parte oscura de su propio pasado. Y para la extraña congregación que rige La Ciudadela al margen de las leyes del mundo, el momento de tomar medidas drásticas que eviten que su secreto salga a la luz. Un secreto que han custodiado durante siglos, que puede demostrar a la humanidad que han estado engañados durante mucho, muchísimo tiempo…”

Se trata de la antigua, y sin embargo aún actual, lucha entre los religiosos y los ateos. La religión y la Ciencia. La fé y lo empírico (pruebas de lo perceptible a través de los sentidos). Unos intentan mantener un secreto de vital importancia para la Iglesia que ésta ha guardado con celo hasta nuestros días. Otros intentan que el mundo conozca la verdad ocultada al mundo durante cientos (quizá miles) de años.

Es una obra donde se narra la lucha entre dos bandos enfrentados desde la creación del mundo, entremezclándose con el mundo que los rodea. Cuando el hermano Samuel se lanza al vacío desde lo alto de una montaña es plenamente consciente de la guerra que está a punto de desatar. Él, que abrazó la religión como anestesia de su triste vida, y que después ascendió hasta el más alto de los escalafones de una órden religiosa antiquísima y cuidadora del secreto, decidió, tras conocer la verdad, abandonar su fé y lanzar un mensaje al mundo.

Un mensaje entendido por ambos bandos. Tras esto se desarrolla lo que se conoce como la Sociedad de la Información: multitud de medios de comunicación deseosos de dar la primicia y esclarecer el asunto para, además, intentar adelantarse a sus rivales y dar con la explicación más fehaciente de lo que acaban de presenciar.Por su parte, la policía (el agente Arkadian) y forenses sacan pistas poco a poco del suicidio tras analizar el cuerpo del hermano Samuel.

Y como en toda gran obra de acción y suspense que se tercie, siempre hay alguien metido en todo el embrollo que, en apariencia, no tiene nada que ver, pero que acaba implicada hasta las botas (porque la implican, mayormente). Es el caso de una joven periodista norteamericana llamada Liv, que vive una vida tranquila aunque algo anodina, haciendo reportajes culturales de relleno para un diario de tirada media.

Liv, quedará sumergida dentro de un mundo del que desconoce absolutamente todo, aunque no estará sola. Contará con ayuda de uno de los dos bandos. Gracias a la voluntaria Kathiryn Mann, su anciano padre (antiguo monje del más alto rango, es decir, un sanctus, que renegó de sus creencias) y de Gabriel nieto de éste e hijo de Kathiryn. Antiguo soldado e instruido en el arte de la guerra y la lucha armada, será de vital importancia para resolver el conflicto que ha sido pospuesto a la humanidad durante siglos. Una obra para no perdérsela.

danimc88

Eran cosas que creíamos superadas. Al morir Franco y tras elaborarse la Constitución de 1978 ante nosotros se abría un mundo de libertades y derechos (y deberes) dejando así atrás una de las épocas más oscuras en la historia de nuestro país. La Democracia había llegado. A partir de ese momento cualquiera podría expresar libremente su opinión sin que le censurasen, podía votar en unas elecciones a sus representantes políticos y (aquí viene el meollo del asunto) podía reibir información por parte de los medios de comunicación creados para tal fin, pese a lo que digan Roures y otros millonetis de la Comunicación que de comunicación saben poco o nada.

Durante este fin de semana se inició el campeonato nacional de liga en primera y en segunda división. A los que seguimos durante muchos años la jornada por Carrusel Deportivo de la SER y los que lo hacemos ahora con Tiempo de Juego en la COPE porque es donde nos gusta estar, lo acontecido con este medio de comunicación durante este fin de semana nos parece, sencillamente, lamentable.

El hecho de que el que paga manda, cuestión ésta muy cuestionable, no da derecho a infringir el artículo 20 de la Constitución. No sé si les sonará a los mandamases de la TV lo del derecho a la información. Es decir “Derecho del individuo a recibir y emitir información libremente, sin consignas ni censuras”. Viene esto a colación, porque en esta primera jornada a liga, a las radios se les impidió el acceso a los campos, salvo al Sanchéz Pizjuán. Esto ocurrió tanto en Primera como en Segunda División. Muchos tuvieron que narrar por la televisión en estudios repugnantes o en bares como cualquier aficionado. Al comprar los derechos, Mediapro, además, es quien reparte las acreditaciones a los periodistas. O sea, que, si, por ejemplo, a Mediapro, le cae mal Manolo Lama o Antonio Romero, estos dos profesionales de la información, no podrán demostrar que son periodistas. Amén de no poder realizar su profesión. Ya lo dijo Trillo: ¡¡Manda huevos!!

Ahora, el fútbol (la LFP, otra vez, cómo no, en algún conflicto), le pide a las radios 15 millones de euros, para permitirles narrar los partidos. Cuando es justamente lo contrario. La radio ha sido, es y será, el mayor difusor de este bello espectáculo. Muchos no pueden permitirse abonarse a GolTv como pretenden los dos señores de la fotografía: el mencionado Jaume Roures (fundador de Mediapro y dueño del 33´3% de las acciones) y J.J. Brotons (director de GolTv, el canal mayoritario de Mediapro) y su única forma de enterarse de lo que hace su equipo es con un aparatito de radio.

Pero lo mas grave, a mi juicio, por supuesto, es el hecho de que a los responsables de cubrir la información de los equipos de fútbol, ni siqueira se les permita acceder a las ruedas de prensa con lo que se viola de manera flagrante un derecho constitucional: el derecho a la información. O sea: censura. Aún así, Catalunya Radio y alguna otra pequeña cadena amiga de Javier Tebas (abogado de la LFP que, parece, tiene algo que ver con todo) sí tenían autorización para entrar en los estadios. Ya digo, como antaño: censura, pero a mis amiguitos, que pasen y narren. Pero eso sí, narrando las cosas 2 segundo después para que parezca que no narran, sino que informan de algo que ya ha sucedido. Ya se sabe: hecha la ley, hecha la trampa.

La Constitución Española (art. 20) reconoce y protege el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

La Ley Orgánica 2/1984, de 5 de enero, regula el derecho de rectificación. Por ley ha de regularse la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier otro ente público, garantizando el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos y respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España. La Ley 4/1980, de 10 de enero, regula el Estatuto de la Radio y la Televisión, y la Ley 40/1983, de 26 de diciembre, el tercer canal de televisión. La Ley 10/1988, de 3 de mayo, regula la televisión privada. Los límites para el derecho de libre información, que no puede ser objeto de censura previa, son los mismos que para la libertad de expresión.

Lo que creíamos superado. Algo propio de tiempos pasados, oscuros. Cuando sólo se informaba de lo que interesaba al poder establecido. Ahora, en tiempos de ciris, donde el deporte y el humor parecen ser de los pocos salvavidas para la gente de a pie, pretenden cercenarlo también. Lo siguiente será prohibir las series de humor o cualquier otra cosa que haga feliz, aunque sea por un breve espacio de tiempo, a la gente.

P.D.: los horarios, establecidos por Mediapro, son una auténtica bobada. El hecho de que se juegue cada partido a una hora, no favorece a nadie. Si hay un partido malo, con los antiguos carruseles se alternaba la atención en tres o cuatro partidos. Pero si, ahora, por lo que sea, sale algún partido malo, que los hay, como dicen algunos profesionales “te lo comes con patatas”. Vamos, un sinsentido todo. Ayer, sin ir más lejos, la jornada empezaba a las 12 de la mañana y acabó a las doce de la noche. Además de 3 partidos el sábado, cada uno a una hora, más el partido de hoy a las 9 de la noche. ¿Rectificarán los mandamases de la Tv, Astiazarán y sus secuaces?¿Alguién irá en invierno al fútbol un domingo a las 10 de la noche o un lunes a las 9 para madrugar al día siguiente?¿Se pueden hacer peor las cosas?

danimc88

El hipnotista. ¿El sucesor de Millenium?

El hipnotista es uno de los últimos libros que he leído y uno de los que más me ha gustado. Lo empecé sin mucha convicción y en cuento pueda volveré a leerlo. Es de esos libros que uno no sabe muy bien porqué le llaman la atención (en mi caso porque el hipnotismo siempre me ha fascinado) y acaba convirtiéndose en uno de los libros de cabecera de uno.

Lo empecé a leer para evitar el tostón que resulta el libro de Antonio Salas El Palestino. Que no se ofenda el autor. Quizá es que la historia no da más de sí o quizá que me cansé muy rápido. Lo cierto es que a las 280 páginas de tedio contínuo, mi cuerpo y mi mente dijeron basta. Había que cambiar el registro. Sobre la mesa de mi escritorio estaba El hipnotista de Lars Kepler.

“Era el único testigo superviviente, y el comisario de la policía judicial Joona Linna consideró que era probable que pudiera dar una descripción válida del asesino. Su intención había sido matarlos a todos, y posiblemente por eso no se había molestado en ocultar su rostro durante los hechos. No obstante, si las demás circunstancias no hubieran sido tan excepcionales, ni siquiera se habrían planteado recurrir a un hipnotista.” Con la descripción de terribles crímenes por parte de un chico que, pese a sus heridas, ha sobrevivido, comienza El hipnotista, la primera de una serie de ocho novelas negras que ha publicado un matrimonio sueco bajo el seudónimo de Lars Kepler.
Alexandra Coelho y su marido, Alexander Ahndoril, tienen los dos, cada uno por separado, una extensa carrera literaria. Ella ha publicado novelas históricas, él se ha dedicado a la narrativa y al teatro. No se habían aproximado al género negro con anterioridad, y para hacerlo optaron por el seudónimo de Lars Kepler, reconociéndolo como un homenaje a Stieg Larsson, difunto autor de la exitosa saga Millenium. Así firmada presentaron la novela a un editor, según dicen, para evitar prejuicios.
El matrimonio explica que el protagonista de la saga es un comisario que “arrastra un trauma y tiene su propio misterio, que se irá desvelando libro a libro”. En El hipnotista, el tema gira en torno al dilema ético que implica que un hipnotizador utilice su don para hurgar en los misterios de la mente humana, así sea para aliviar una herida profunda.
Un relato oscuro que nuevamente vuelve a poner en cuestión el aparente ideal de la sociedad nórdica. Imprescindible.

Algunos, al ver el título, pensar que estamos ante una obra fantástica contada para infantes. Otros, pasarán de la novela y les vendrá a la mente a Judy Garland  cantando “Over the Rainbow”, considerada como una de las mejores canciones de la historia del cine. Pero son muchos los que obvian este libro, sus mensajes ocultos y enseñanzas profundas más allá de las propias aventuras que viven los protagonistas.

La mayoría se sabe la historia del libro de Lyman Frank Baum. Dorotea, la protagonista, le sorprende una tromba de aire dentro de la casa de sus tíos en Kansas junto con su perro Toto. Viendo el peligro que corre, se mete dentro de la cama a esperar a que pase el peligro, y con el miedo en el cuerpo se duerme. Cuando se da cuenta de que el viento ya no sopla, sale de la casa y percibe que el paisaje ha cambiado. Ya no se encuentra en Kansas, si no en la tierra de Oz. El viento había transportado la casa a otro lugar. Ahora se sitúa rodeado de personas con un tamaño reducido, los mascones, y el aterrizaje de la casa había matado a la malvada bruja del Este. La tierra de Oz se componía de cuatro brujas, dos malas, las del oeste y este, y dos buenas, que son las del norte y sur. Dorotea es felicitada por liberar a los mascones (enanos) de su terrible bruja y pide volver a su casa con sus tíos. Para ello la bruja del norte, que fue avisada de lo que había sucedido y se encontraba ya en el lugar, indica a la niña que debe seguir el camino de los adoquines dorados que le conduce hasta la ciudad Esmeraldas, en el centro del país, donde reside el Mago de Oz, un hombre bueno y poderoso que podrá facilitar que Dorotea vuelva a Kansas. En su viaje Dorotea se encuentra con un espantapájaros, que le acompaña hacía el mago porque quiere tener cerebro. Luego se encuentran con un leñador de hojalata que también se une al grupo para obtener un corazón. Por último, se incorpora un león cobarde que quiere ser valiente, púes dicho animal debe de ser el rey de la jungla. Cuando por fin llegan a la ciudad, se deben de colocar unas gafas para que el color verde que inunda todos los lugares no les dañe a los ojos. Ven al Mago de Oz y no les promete nada hasta que no maten a la mala bruja del oeste. Matan a la bruja y vuelven a la ciudad. Cuando el mago se muestra recitente a sus pedidos, Toto, el perrito, descubre que tal mago es un anciano farsante. Entonces se dan cuenta de muchas cosas, como tal ciudad no es verde, sino las gafas que se les obligan a poner a la entrada de la urbe. Con habladurías, da al espantapájaros, al leñador de hojalata y al león lo que piden por haber superado las peripecias del viaje, pero a Dorotea no le concede el viaje. Al final, la niña puede llegar a su casa porque llevaba puestos unos zapatos mágicos regalados por la bruja del norte cuando al principio de llegar al nuevo país había matado a la bruja del este.

Toda esta historia está llega de aventuras y demás elementos fantásticos como monos voladores, ratas que hablan o enanos  (mascones). Son numerosos estudiosos y críticos literarios los que han estudiado esta obra y no han encontrado nada más que la trama infantil, pero creo que sí que podemos sacar algo más que un simple viaje lleno de peripecias.

Para empezar, Lyman Frank Baum rompe con el cuento tradicional de brujas, duendes y magos. Ya no son todas malas, con nariz puntiaguda y llena de verrugas. Los duendes son personas de aspecto normal pero de tamaño reducido. Y por primera vez los magos no pueden con todo, sino que algunos se basan en la palabra para hacerse pasar por magos.

Esto último es lo que más me ha hecho de pensar. ¿Son los respetados Magos de nuestras Ciudades de Esmeralda auténtico magos o sólo amable charlatanes de feria que nos cubren los ojos con cristales de colores para hacernos creer que la vida es más agradable de lo que realmente es? Esta pregunta la podíamos hacer a los políticos, o a los medios de comunicación afines al poder por temas económicos, o a los líderes religiosos, que solo se basan en la habladuría y en la propaganda para colocarnos nuestras gafas particulares de turno e impedirnos ver la realidad. Al igual que ocurre con el espantapájaros, el leñador de hojalata y el león. Si los mezclamos a los tres conformamos una persona sin cerebro, corazón y lleno de cobardía. ¿No nos estaremos convirtiendo en personas vacías de pensamientos y sentimientos y sin una pizca de valentía para afrentarnos a la actualidad, solo por sobrevivir con lo poco que tenemos en estos momentos de crisis?

Son solo pensamientos y conjeturas, pero que al leer “El Mago de Oz” se me han venido a la cabeza mientras devoraba las páginas entre fantasía y aventuras. Seguro que la mayoría que haya leído el libro no se ha parado a pensar en nada de estos temas, solo se ha dejado llevar por la imaginación, pero creo que el autor quería ir más allá de un espantapájaros parlanchín o un falso mago de una simple novela infantil, sino una crítica satírica envuelta en una trama adolescente para avisarnos de lo que estamos viviendo en estos momentos.

“Los cínicos no sirven para este oficio” es un libro primordial para todo estudiante de periodismo que quiera convertirse en un periodista de verdad. Ser periodista es mucho más que llegar a presentar  un telediario, participar en un debate radiofónico o tener una sección en un periódico. Un periodista es conocer, palpar, sentir la información que ocurre en un acontecimiento y mostrarla a la sociedad.

“La paradoja, el drama y el peligro están en el hecho de que conocemos cada vez más la historia creada por los medios de comunicación y no la de verdad”. Como muy bien dice Kapuscinsky, el periodismo está viviendo tiempos difíciles debido a una sociedad materialista. Los intereses económicos y de poder ensombrecen dos conceptos importantes de la información: la realidad y la verdad. Las empresas se están cargando, en parte, el periodismo. Las presiones constantes a las que está sometido el periodista porque la competencia tiene más audiencia, por ejemplo, impiden que la información llegue a las personas sin estar tergiversada.

 La manipulación es otra lacra del periodismo. Aunque las sociedades están en constante evolución, algunos aspectos parecen estar estancados, y manejar la información para crear una opinión pública intencionada parece ser una postura difícil de revocar. Los medios siempre han estado ligados con la opinión y los pensamientos, pero con la globalización y con la aparición de Internet, este problema se agudiza. Cada vez es más difícil distinguir información de opinión. Y no solo ocurre en los periódicos o las radios, sino que la televisión también participa. Un ejemplo es la entrevista que hace algún tiempo sufrió Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, en las noticias de Cuatro a manos de Manuel Carreño y Manuel Lama, mas conocidos como “los manolos”, sobre todo por el segundo. En una entrevista, el protagonista es el entrevistado, y el papel del entrevistador pasa a ser segundario. En esta ocasión, ocurrió lo contrario, el entrevistado era señalado, interrumpido y acribillado a acusaciones, que en algunos de los casos eran falsas. Pero lo peor de este lamentable episodio fue que dicha entrevista se realizó en un informativo del medio día.

 Este libro, aunque va dirigido a periodistas en particular, se tendría que hacer de lectura obligatoria en la enseñanza de secundaria, y sobre todo, a los políticos. Los cínicos no sirven para el periodismo, pero tampoco para la política o la educación. Kapuscinsky defiende una profesión pura, transparente y que prime la verdad. ¿Cuántas veces un político se mezcla con las personas de a pie, o un alcalde pasea por uno de los barrios humildes de su ciudad, o un estadista se sienta en un banco de un parque y disfruta como se comporta las personas a las que dirige en cierta medida? El periodismo está en constante movimiento, pero la política también. Pensar en un periodismo limpio de manipulaciones es idílico, al igual que la política, pero si los políticos gobernasen basándose, no en el contrincante, sino en otras fuentes, como la imponderabilia, las cosas podrían ir por otro camino.

“Libros recomendados” es una nueva sección de la joven vida de Palestra Digital. Con este nuevo espacio pretendo recomendar libros que un humilde servidor haya leído y darlos a conocer. La temática va a ser variada, sobre la marcha, de novelas que esté leyendo en estos momento o que crea que son fundamentales, tanto para las personas que estén estudiando periodismo, como cualquier persona que quiera tener un poco de cultura general, algo que tanto necesitamos, dado el nivel intelectual que tienen los colegios y las universidades españoles, tema que ya tratare en otro momento.

Que mejor forma de empezar que con la novela histórica “El alma de las piedras” de la escritora Paloma Sánchez-Garnica, autora también de “El gran arcano” y “La brisa de oriente”. “El alma de las piedras” es una obra literaria nueva, editada este año, compuesta por unas 620 páginas y que trata uno de los grandes misterios jamás descifrados en la historia de España y del mundo, si en verdad en Santiago de Compostela está enterrado el apóstol Santiago, o por el contario se encuentran los restos de Prisciliano, obispo hispano que fue el primer condenado  y ajusticiad por la Iglesia Católica de herejía, es decir, se habla de La Inventio. 

La obra literaria combina dos tramas que ocurren en diferentes tiempos pero unidas entre sí por los canteros. Los canteros, una vez más, se vuelven protagonistas con sus marcas labradas en la piedra, de aquí  viene el título que la autora, sin explicarlo directamente, lo deja muy claro reflejado en la obra, como en el siguiente extracto de la misma “Cincelo la superficie de los sillares y cuando el mazonero levante el muro, la piedra mantendrá a lo largo de los tiempos cualquier cosa que yo haya marcado sobre ella. Gracias a mis manos, la fría piedra deja de ser un material inerte para convertirse en algo inmortal, capaz de mostrar todo aquello que yo quiera”.

                                                                                  

La trama se desarrolla en el Camino de Santiago“, desde el Condado de Montmerle, de donde procede Mabilia, la protagonista de una de las historias, hasta llegar a Santiago de Compostela. En todo el camino Mabilia descubrirá  los enigmas y misterios que los canteros han plasmado en las piedras mediante signos, como la espada quebrada. La otra historia que nos encontramos en el libro comienza en el siglo VIII, donde un ermitaño, el obispo Teodomiro y su ayudante Martin de Milibio encuentran una tumba donde aseguran que están los restos del apóstol Santiago. En todo el recorrido por el Camino de Santiago los protagonistas se encuentran con numerosos personajes y hechos que han pasado a la historia, como Santo Domingo de la Calzada o la construcción del Puente la Reina.

En definitiva, es un libro muy interesante, donde ocurren dos historias fascinantes, rodeadas de los encantos y los peligros de la época. No creo que la autora quiera polemizar sobre este asunto, sino hacernos pensar, jugando con el lector sobre una de los temas más tratados sobre el hombre: la credibilidad y la duda del ser humano.