Archivos de la categoría ‘Violencia’

El pasado sábado, un conocido programa realizaba una entrevista a la madre del Cuco, el único joven implicado en el asesinato de Marta del Castillo, uno de los crímenes más conocidos e indignantes de los últimos años. Dicha entrevista, pagada, tenía un único fin, captar la máxima audiencia posible mediante el morbo, aunque el contenido fuera para lavar la cara de este sujeto indeseable.

Hasta aquí, todo es “normal”, o entra en la tónica dominante de este penoso canal conocido como Telecirco. Todos sabemos de qué trata La Noria, de quienes son sus personajes habituales, sus tertulias políticas manipuladas de principio a fin, su presentador, sus invitados… Pero de repente entran en el juego las redes sociales. La indignación de la gente al ver este programa crece, avivado en internet, provocando que algunas marcas retiren su publicidad de La Noria. Primero fue Campofrío, pero después han ido desfilando Nestlé, Puleva, Bayer y Panrico. Todo un mazazo para el programa dirigido por Jordi González, ya que una de las mayores fuentes de ingresos es la publicidad.

 

Como estudiante de periodismo, no dudaría ni un solo momento en hacer una entrevista si un asesino, ladrón, violador o cualquier persona que tenga una historia interesante que contar se me ofreciera. Pero lo que nunca haría es pagar para entrevistar a un personaje que ha cometido un delito, sea del tipo que sea. Este es el grave error que comete Telecinco, pagando a la madre del Cuco para que limpie el rostro manchado de sangre de su hijo con el objetivo de conseguir un par de décimas de share más. Este error va a pasar factura a Jordi González porque estamos en la era de las redes sociales. Seguramente, hace diez años, esta polémica se hubiera quedado en un simple chismorreo risorio e insignificante. Pero en plena era de internet, donde el ciudadano anónimo tiene voz y voto, expresando libremente su digna opinión, el periodista y los medios de comunicación tienen que cuidar más sus contenidos.

Me parece bien que la audiencia, mediante las marcas publicitarías, peguen un buen tirón de orejas a Telecinco en general y a La Noria en particular. El periodismo debe de estar por encima de la publicidad, pero cuando el contenido periodístico no está a la altura, abusando del morbo fácil y barato, alguien tiene que poner cordura y las cosas en su sitio. Si Jordi González nunca ha meditado poniéndose en la piel de otras personas, que lo haga ahora con los padres de Marta del Castillo. Entonces entenderá la apuesta valiente de Campofrío y el sentir mayoritario de los españoles.

A continuación os dejo los enlaces de la entrevista de la madre del Cuco realizada en La Noria el sábado 29 de octubre.

http://www.youtube.com/watch?v=XADaaHFZMCc&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=uDqN4_A6HXo&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=L29DPCJVQJg&feature=related

danimc88

El peor final para una gran película. Casi fue una superproducción. Y no merecía el final que tuvo. La supercopa de España que disputaron Real Madrid y Barcelona tuvo de todo. Incluso se descubrió un hecho revelador: existe un equipo en el mundo capaz de jugarle de tú a tú a los hombres de Guardiola (11 títulos en su haber, más que Cruyff). Los blancos salieron al Camp Nou igual que hicieron la semana pasada en el Bernabéu: fueron a marcarle goles al Barcelona. Ah, ¿pero se le puede ir a ganar al Camp Nou sin parecer un equipo pequeño? Si, es posible. La suerte no estuvo del lado de los blancos, pero el concepto quedó claro: presión muy arriba, asfixia a los centrocampistas culés y línea defensiva adelantada.

Y digo que la suerte no estuvo (como tampoco lo estuvo en la ida) del lado merengue porque en las filas de Guardiola juega el mejor futbolista de largo del mundo: Leo Messi. El que dicen que será el mejor futbolista de todos los tiempos (superando a Maradona, Pelé, Cruyff, DiStéfano y Zidane) dió el primer gol culé y marcó los otros dos. En la ida, dio uno y marcó el otro. Nada que hacer. Salvo morir de pie.

Esta vez, Guariola puso a todos sus titulares y tampoco consiguió que su equipo jugara mejor que su rival. Al contrario, se apoyó en Messi y Valdés más que nunca. Como los tiempos en los que el Madrid hacía lo propio con Casillas y Ronaldo. Sin haber realizado nada destacable hasta el minuto 15, Messi agarró la pelota en la línea del centro del campo y vió un pase imposible para el desmarque de ruptura de Iniesta que sólo tuvo que ponerle (con suavidad, es Iniesta) el lazo al presente, elevando el balón por encima de Casillas.

Obviamente, el Madrid no iba a rendirse. Mezcla del amor propio que nunca le abandona y mezcla de lo que le infude Mourinho, este equipo no se viene abajo ante la adversidad. Cuestión vital ésta, siempre que no esté enfrente Messi. Así, Cristiano, ofuscado normalmente contra el Barça, resolvió a los cinco minutos un balón de Benzemá que era veneno puro. 1-1. La siguiente oportunidad Cristiano probó fortuna de nuevo y el despeje de Valdés se estrelló contra el larguero. Funcionaba la sociedad Cristiano-Ozil-Benzemá. Tanto que. al minuto, fue Ozil quien tuvo la ocasión de batir al meta culé, que volvió a desviar a córner un tiro cruzado y preciso del hábil mediapunta alemán. Del Barça, salvo un tiro de Pedro, no hubo noticias, hasta que, como en la ida, en el último minuto de la primera parte, Messi (quien si no) resolvió, tras un croner, un barullo en el área y batió con un toque sutil, elevando el balón hasta donde ni Casillas ni Ramos podían hacer nada. Otra vez, el Barça, al descanso en ventaja. ¿Explicación? Simplemente Leo. El número uno.

A la vuelta de vestuarios, los blancos siguieron con su idea de nivelar el marcador que, como mínimo, enviara el partido a jugar otros 30 minutos que los blancos sí estaban en condiciones de soportar. Se sucedieron acciones de cierta dureza durante el partido. Las idas de olla de Pepe y alguna escaramuza de Marcelo son normales. Incluso Xavi e Iniesta se mezclaron en el ambiente y se llevaron sendas amarillas. Ambiente viril, pero no violento.

En esas estaba el partido, hasta que Ozil sacó un corner, a falta de nueve minutos para el final del partido, el balón tocó en Piqué, se envenenó y en el barullo, Benzemá acertó a introducir el balón en la portería culé ante la desesperación de Valdés al que volvían a batir pese a su gran partido. Se confirma que Benzemá es otro futbolista. También que Coentrao, rinde de lateral izquiero, pero que donde mejor rinde es al lado de Xabi Alonso, donde tiene robo, desplazamiento y llegada desde segunda línea. Todo un acierto. Lo contrario que Kaká, que ayer disfrutó de 10 minutos infrutuosos. Los mismos que Cesc, que debutaba en el Camp Nou con la zamarra azulgrana.

El catalán, sin embargo, participó en el gol que evitaba la prórroga y que dejaba el título en la ciudad condal. El hijo pródigo tocó para Messi, que se la dió de primeras a Adriano que entrando por banda izquierda se la pone perfecto al argentino para que éste, de volea perfecta, estrellara el balón en las mallas. Pero lo peor estaba por llegar.

Lo peor vino en el último minuto, cuando una entrada por detrás de Marcelo sobre Cesc desencadenó la ya habitual, pero no por ello menos peligrosa, tángana entre futbolista, algunos de ellos amigos, que se pisaban, se empujaban, se insultaban y se decían de todo. Baste con decir que Marcelo, Ozil y Villa acabaron en la calle. Mourinho, en una actitud impropia, no sólo de un entrenador del Madrid, sino de cualquier persona mayor de cinco años, le metío el dedo en el ojo a Tito Vilanova, segundo de Guardiola, y éste le respondió dándole una bofetada. Todo muy lamentable, sinceramente. Un final horendo para tremenda supercopa disputada a mediados de Agosto. Alguno no llega Junio. Guardiola, como casi siempre, tiene razón: hay que cortar esto de raíz. La violencia sólo genera violencia.

danimc88

Que la temporada pasada el Madrid redujo distancias con el Barça era una sensación palpable aquí y en China. Aún así, la liga y la Champions cayeron del lado de los chicos de Pep Guardiola. Los de Mou, no se fueron de vacío: Copa del Rey, Semifinales de Champions y luchando por la Liga hasta el final. Este verano ambos equipos se han reforzado bien: Alexis y Cesc, además de Thiago, los culés, y Sahin, Coentrao, Callejón, Varane y Altintop los merengues. Segunda conclusión: en Octubre (dependiendo de cuando empiece la Liga) ambos le sacarán 30 puntos al tercero. Se anuncia liga escocesa en España y en Europa, pues nadie parece capaz de seguirles el ritmo a estos dos transatlánticos. Todos los grandes europeos tropezaron en sus respectivos compromisos ligueros salvo el Manchester que lo arregló a falta de 10 minutos.

Viene todo esto a colación porque en pleno Agosto, con pocos entrenamientos y menos partidos jugados, ambos equipos nos regalaron el gran espectáculo. Y esta vez fue el conjunto de Mourinho el que puso el fútbol (¡¡Y la posesión!!) desarbolando una y otra vez al “mejor equipo de la Historia”. Sin Piqué en la defensa y con Thiago en lugar de Xavi acompañando a Iniesta en la medular, el centro del campo merengue se impuso siempre al mediocampo culé que en la primera parte se redujo a Iniesta. Thiago ni asomó por el Bernabéu. Aún es joven y puede que estos partidos le vengan grandes todavía. Para eso está Cesc ya en Barcelona. Así, con el Madrid llevando las ocasiones y el peligro, a los 12 minutos entre Benzemá y Ozil fabricaron el primer gol de la noche. El delantero galo cayó a banda, recortó a Abidal todo lo que quiso, hasta hartarse, y entonces decidió filtrar un pase por dentro (con caño incluido a Mascherano) para que Ozil que llegaba desde atrás, cambiara el balón al palo contrario donde Valdés (el mejor azulgrana ayer) no podia alcanzarlo.1-0. Así dominaron los blancos hasta el minuto 35.

Fue entonces cuando Messi en el primer balón que bajaba a recibir, vió en la derecha sólo a Villa que, ante la pasividad de Sergio Ramos, enganchó un chut que se coló por la escuadra zurda de la portería blanca sin que Casillas pudiera hacer nada por remediarlo. ¡¡Jarro de agua fría!! Continuaron los blancos a lo suyo, dominando, hasta que en el último minuto de la primera mitad, Messi (quien si no), recortara por dos veces a Pepe, que acabó por escurrirse, se marchara sólo y batiera a Casillas para mandar al descanso a los suyos con ventaja en el marcador. Es lo que tienen los genios. Dos balones tocó, dos goles marcó su equipo. Un equipo desconocido, pero que se iba al decanso con ventaja. Le tocaba a Mourinho hacer trabajo psicológico para que los suyos no se vinieran abajo por los dos mazazos. Y a fe que lo consiguió.

A la vuelta de vestuarios, los blancos salieron con un renovado ímpetu y en ese afán por mejorar el resultado llegó el tanto del empate. Córner sacado por Ozil que queda muerto en el área y Pepe, cede a la frontal desde donde Xabi Alonso enganchó un tiro cruzado imposible para Valdés. Era el minuto 10 de la segunda parte. Sin casi mención arbitral alguna que hacer, salvo los errores clásicos de los árbitros, comerse un penalti y una expulsión para cada equipo, los entrenadores metieron cambios.

Guardiola quería la pelota y metió a Piqué, desplazando a Abidal al lateral zurdo, y a Xavi por Thiago. Mourinho, por su parte, metió ímpetu, trabajo y llegada: Coentrao y Callejón al campo. Bien el portugués, en su ayuda en la medular a Xabi y llegando al área y bien el canterano blanco, con llegada y trabajo. Más de media hora jugó el motrileño. Ventajas de ser un fichaje de Mourinho, deben pensar Pedro León y Canales. De Piqué no hubo noticias, todavía renqueante de su pierna derecha y Xavi estuvo desaparecido hasta que el Barça consiguió mantener la pelota los últimos cinco minutos del partido para lograr un gran resultado para la vuelta en el Camp Nou de pasado mañana. Dos transatlánticos navegan con buen rumbo por nuestras aguas y por aguas internacionales. ¿Detendrá alguien su escapa aquí o allá?

danimc88

Hola. Buenas tardes. He encontrado un artículo del director del diario AS bastante curiosa sobre los supuestos favores arbitrales a lo largo de la historia. Leerlo y me comentáis l que queráis. Un saludo.

Blog1

Vaya por delante que cuando acuñé la palabra ‘villarato’ no fue en relación a los favores arbitrales al Barça, sino en referencia a la forma ‘sui generis’ de Villar de ejercer el poder y mantenerse en él. Y en alusión a la longevidad de su mandato. Ya saben a qué me refiero: renuevo a Clemente porque sí, si le echo, le pago, si echo a Luis Suárez no le pago, la Selección no va a Zaragoza (o ha ido una sola vez en veinticinco años) porque el de la federación aragonesa no me vota, al de la castellanomanchega que no me votaba le doy el fútbol sala porque así me votará, a Samper, que a través de Santa Mónica me adelanta un dineral le doy un España-Argentina para que estrene su campo con el césped sin asentar (lesión de Maxi)…

O simplezas como decirle a Esperanza Aguirre (a la sazón ministra de Cultura y Deportes) que no hay que pedir la Eurocopa junto a Portugal (cosa que pidieron ellos) porque la vamos a conseguir por nuestra cuenta para luego encontrarse con que quien la gana es ¡Portugal! O emprender el asalto a la concesión del Mundial-2018 sin buscar la menor complicidad del Gobierno ni de nadie, fiado en sus ‘extraordinarios’ contactos internacionales. (Ya saben ‘pactó’ con Catar un intercambio de favores y el gato al agua se lo llevaron Rusia y Catar). Y ese fasto cutre del avión lleno de gorrones de aquí para allá, con la Selección adonde vaya, para recibir el retorno en votos. O eso de tener una copa del mundo expuesta en el Museo de la Federación y el mismo día (muchas, muchas veces ha pasado esto) otra copa itinerante expuesta en cualquier punto de la piel de toro para que los aficionados se hagan fotos junto a ella. Sin avisar que ninguna de las dos es real.

O ese ir y venir acopiando dietas, con la Federación paralizada a la espera de él para tomar una decisión. O ese Reglamento de Competiciones, más viejo que Garibaldi, redactado de una manera casi ilegible, interpretable de una y otra manera, con sus gerundios insistentes, frases subordinadas y con frecuencia artículos que se contradicen. (Acabamos de tener el caso de la denuncia del Granada al Barça B, paradigmático). O esos comités que en lugar de justicia hacen política, que a épocas entran de oficio y a épocas no, que por la misma cosa ponen un año cuatro partidos a alguien y tres años después sólo uno, nadando en esos sargazos jurídicos de que está llena la normativa para que todo pueda traducirse en la ley del embudo.

Todo eso y varias cosas más de esta índole (no quiero aburrirles) y la permanencia en el tiempo de ese estado de cosas y de la persona que las simboliza y se perpetúa es lo que hace ya algún tiempo di en llamar ‘villarato’, discreto elogio al personaje. En realidad Villar no inventa el ‘villarato’, es algo tan viejo como el poder, que siempre ha ideado técnicas para mantenerse. Pero el suyo es un caso tan próximo, tan prolongado y tan de catón, que merece el homenaje de un término que le sobreviva.

Y los árbitros, en la mano. Con el hombre más fiel, Sánchez Arminio, y el más devoto, Díaz Vega. Esos árbitros cuya labor no puntúan los clubes, sino un comité estricto que al final de la temporada suma y luego aplica un ‘factor de corrección, para que la escala se acomode más aún al criterio que conviene. Árbitros, gente sufrida y de buena fe (descarto desde hace años, cuando Porta desmanteló una trama, que haya venta de árbitros en nuestro fútbol. No las hay).

Pero hombres, en fin. Hombres sobre cuya carrera profesional deciden otros. Deciden los servidores del ‘villarato’, sus jefes, puestos ahí por Villar. Ellos deciden quién es internacional o no, quién merece bicocas muy bien pagadas como ir a arbitrar unos mesecitos a Japón, o a dar un cursillo de árbitros a Catar. O a quién se le escucha a la hora de recomendar a tal coleguilla del terruño, que viene bien y promete. Lanzar árbitros del terruño, apadrinar y ver triunfar a jóvenes que practican el oficio en su regional, es una de las cosas que más felices hacen a los árbitros consagrados. (El árbitro es muy de la patria chica, porque es el único sitio donde no le insultan, al menos una vez que llega arriba. O porque en la regional le insultaron tanto que desarrolló un ‘síndrome de Estocolmo’, vaya usted a saber).

Volveré sobre este tema más abajo. Pero es una constante que los que llegan más arriba no son los árbitros que menos fallan, sino los que cuando fallan lo hacen como viene ‘al sistema’. Esos son los que arbitran los últimos tramos de de las grandes competiciones, los grandes partidos de las ligas, los que llegan a internacionales, a fases finales de Eurocopas o Mundiales. ¿Han visto a algún árbitro equivocarse en algún Mundial contra Alemania, Brasil o Italia? Si alguna vez les ha podido pasar, ha sido porque jugaban directa o indirectamente contra el equipo local. Por ejemplo, a Alemania le dieron un gol en contra que no fue en la final de 1966, contra Inglaterra, en Wembley. (En aquel Mundial hubo una jornada de ignominia, en cuartos. Coincidieron un Inglaterra-Argentina, con árbitro alemán, y un Uruguay-Alemania con árbitro inglés. Los dos cumplieron escrupulosamente con lo que se esperaba. Aquello abrió una brecha futbolística, aún no cerrada, entre Sudamérica y Europa). A Italia la escalfaron ante Corea, en el mismo Mundial que a nosotros. Luego cuando Corea se enfrentó a Alemania en semifinal ya no hubo nada raro. A Brasil le anularon un gol inaudito en el Mundial de Argentina. Algo nunca visto: sacó un corner, contra Suecia ¿? Y lo cabeceó Zico a gol. El árbitro dijo que el tiempo se había cumplido entre el saque del corner y el cabeceo de Zico, sólo que el remate le sorprendió llevándose el pito a la boca, de ahí que el pitido no fuera el del gol, sino el final del tiempo.

Así que no es de extrañar que a nosotros, que siempre hemos ido de panolis, nos haya ido generalmente mal. ¿Recuerdan el codazo de Tasotti (ay, Italia) a Luis Enrique y la sangre de éste? Por supuesto recuerdan lo de Al Ghandour contra Corea. ¿O el gol de Michel contra Brasil en México?

Blog2

Pero ha habido una excepción, recuerden: nuestro Mundial. Hasta un penalti fuera del área nos concedieron, para que saliéramos adelante en la primera fase. Más allá no pudieron arrastrarnos, ni falta que hacía. Llegaron Italia y Alemania a la final. Sin salir de ese campeonato, pueden ustedes recordar que Lamo Castillo (nuestro árbitro para el evento, hoy cómodamente instalado en las alturas del fútbol mundial) abrasó a la URSS en su partido en Sevilla contra Brasil. O cómo a Gentile le permitieron todo frente a Maradona, el día que Italia ganó a Argentina, cuando Grondona no era lo que es hoy. O el bochorno universal que sentimos cuando Schumacher abatió a Battiston, por cuya vida llegamos a temer, con aquel caderazo en la cabeza, sin consecuencias.

Arbitrar así es una ciencia, una artesanía, un arte, un cinismo, algo de todo eso. Llegan más arriba los que mejor lo hacen. Tiene que parecer un accidente, un descuido, si no no vale. Si te pasas te apartan, porque ‘Roma no paga a traidores’. Pero peor que pasarse es equivocarse como no conviene.

Y no es una conspiración. No hay que decir nada, nada debe notarse, a nadie se le felicita expresamente cuando hace algo así. Pero sigue prosperando. Y el fútbol da oportunidades. Casi en cada partido hay dos o tres jugadas dudosas, de esas que usted o yo tenemos que ver cuatro veces repetidas; con fallarlas todas en la misma dirección, ya se ha hecho suficiente por la causa.

Y no se extrañen de que lo hagan tan bien. Hablamos de un puñado muy selecto, escogido de entre una población arbitral altísima. Y gente que puede llevar veinte años perfeccionando esa habilidad.

Y ahora vamos con el ‘villarato’ y el Barça. Llevo cincuenta años siguiendo el fútbol español y no recuerdo casos de apoyo explícito tan sostenidos a un club, y si alguien me los puede aportar lo agradeceré.

He visto al Barça retirarse de la Copa porque sí. Fue en abril de 2000. El Barça había perdido 3-0 el partido de ida, ante el Atlético. Para el partido de vuelta Van Gaal exigió un aplazamiento, porque tenía muchos holandeses y les llamaba su selección. (Para entonces había más tensiones de calendario aún que ahora). Era un amistoso, con Escocia. Pocos meses antes había habido un amistoso Holanda-Marruecos y para esa vez Van Gaal obtuvo de sus paisanos la gracia de que no convocaran a los barcelonistas, para que jugaran el partido del Centenario del club, Barcelona-Brasil. Esta vez Van Gaal y el Barça decidieron no pedir el favor, prefirieron reventar el partido. Dijeron que entre ausencias y una lesión (Amunike ya tenía el alta médica pero aún no había reaparecido) sólo les quedaban diez jugadores. Que completar el equipo con canteranos (el reglamento impone que tiene que haber un mínimo de siete de la primera plantilla, de modo que se podría hacer y La Masía ya existía) desvirtuaría el partido. Así que se presentó al partido con sus diez jugadores, en una escena bufa. Guardiola, muy honorable capitán, abandonó la fila en un momento dado y se acercó al medio campo a comunciarle a Díaz Vega que esto es lo que hay. Santi Denia, igualmente honorable capitán del Atlético, que viajó y compareció en tiempo y forma, asistió circunspecto al breve diálogo. Todo televisado en directo. Luego, todos a casa sin ducharse.

Eran semifinalistas los dos equipos de Madrid y los dos de Barcelona. Los cuatro tenían internacionales. Los otros tres jugaron, prescindiendo de los suyos, dado que esa fecha se montó en fecha FIFA. A ninguno le dio por hacer algo parecido. La sanción por algo así es un año sin participar en la Copa.

En verano, aprovechando una de sus reelecciones. Villar le indultó. (No está entre sus competencias hacer tal cosa).

Salto a 2003, otro pleito de internacionales. Para encajarle a Ronaldinho los descansos precisos entre un partido de la selección y otro de Liga, el Barça jugó su partido contra el Sevilla a las doce y cinco de la noche, haciendo alarde de su poder para mover Roma con Santiago. Allí estaba el árbitro, correctamente uniformado y dispuesto, y hasta Del Nido, tan jaque él, en el palco, junto a Laporta.

Blog3

Una de cochinillo. ¿Recuerdan? Medina hizo lo posible por salvar el partido, tras una larga interrupción, e hizo bien. Fue cuando el segundo retorno de Figo al Camp Nou tras su salida, cuando cometió la afrenta de sacar los corners, cosa que no había hecho en su primer regreso, pero que hacía sistemáticamente en los demás partidos. El encargado de la megafonía había anunciado en entrevistas de prensa previas que cuando diera las alineaciones haría una pausa al llegar a Figo, para que la gente le abucheara a fondo. A pesar de ese anuncio no sólo no le alejaron de la tarea, sino que le permitieron hacerlo. El ambiente envilecido degeneró.

La consecuencia fue la orden de cierre del campo. El Barça recurrió a la justicia ordinaria, vulnerando el pacto del fútbol de no hacer tal cosa sino para casos laborales. Por eso mismo habían obligado a Lendoiro a arrastrarse ante la UEFA. Pero con el Barça fue distinto: mientras tenía el caso en los tribunales se modificó ‘ad hoc’ el artículo 118 de los estatutos. Entonces lo retiró. Y la modificación le salvó del cierre. Luego se han seguido cerrando campos por cosas menores, pero no todo el mundo es el Barça.

Sigo: a la vuelta de aquel mal mundial de Luis Aragonés España montó un amistoso de esos extraños (‘villarato’ del otro, ¿lo ven?) en Islandia. A nadie le apetecía. Menos de cinco días después el Barça tenía partido de Supercopa con el Espanyol. El Barça decidió que Puyol y Xavi no irían y no fueron. Los declaró lesionados. Para tales casos está establecido que un jugador que es retirado de una convocatoria por lesión no puede jugar con su club hasta pasados cinco días del partido internacional. Por supuesto, Xavi y Puyol jugaron la Supercopa. Por supuesto, el Espanyol hizo una reclamación: el caso era de catálogo. Por supuesto, el asunto se enterró en las sentinas de la Federación.

Sigo más: a la final de Copa de 2004 llegaron el Zaragoza y el Madrid. La ciudad escogida fue Barcelona. Pero ¿cómo consentir que el Madrid, a la sazón galáctico, ganara una final (todo el mundo daba por sentado que ganaría) allí? ¿Podría profanarse el recinto con el himno del equipo campeón? No. Hubo que jugar en Montjuïc, de menos capacidad, con pista, peor por todos los conceptos. No se le iba a hacer esto al Barça. Esta vez, sin embargo, el mundo culé se perdió un gusto, porque la final la ganó el Zaragoza, con aquel gol de Galletti. El ‘galacticidio’ podría tener ahora una placa en el Camp Nou pero no siempre sale todo de la mejor manera posible. (Es broma).

Blog4

La penúltima, y gorda es casi de anteayer. La huelga de controladores convulsionó a todo el fútbol. La víspera, equipos de toda España se echaron a la carretera, en autobús. Algunos se cruzaron toda España, otros, como el Atlético, sólo media. El Barça lo tenía fácil, jugaba en Pamplona: AVE a Zaragoza y un autobús a Pamplona. No hacía falta ni tomar precauciones en la víspera. De hecho, el Barça siempre viaja en el día. Alguien les dijo que se arreglaría lo de los aeropuertos y no tomaron la menor precaución. Cuando vieron que no había vuelos decidieron que mejor dejarlo para mañana, llamaron al secretario de la Federación y lo arreglaron con él, sin consultar ni por cortesía a Osasuna. Quedaban para eso momento unas siete horas para el partido. La Federación llamó a Patxi Izco, que se enfadó. Como el Barça se estaba pasando se armó un revuelo nacional que ni esperaban ni entendieron en el club, así que decidieron hacer tarde lo que debieron hacer mucho antes: coger uno de los muchos AVEs y marchar a Zaragoza. De ahí a Pamplona. Llegaron al Reyno de Navarra justo a las 20:00, hora fijada para el comienzo. Por supuesto, se les autorizó a calentar el tiempo que quisieron, hasta rebasar generosamente la media hora de cortesía que el reglamento prevé para equipos que comparecen tarde. ¿Quién les iba a apremiar?

Muchas cosas, todas de este siglo

Y todo agudizado  a partir de las elecciones de 2004, cuando Gerardo González se presentó contra Villar. Gerardo González había sido secretario general de la Federación. Tuvo un choque con Juan Padrón, vicepresidente, porque éste enredó en los comités para una decisión disciplinaria que afectaba a un club de su patria chica. Osó pisar el territorio de Gerardo González, que llevaba eso. Padrón llevaba el dinero, que no está mal. En fin, fueron cosas del ‘villarato’ interior, que degeneraron en una guerra sucia, saltó González y decidió presentarse a las elecciones, aireando información sucia de la que disponía después de tantos años ahí metido.

Florentino, que por entonces creía controlarlo aún todo y ya no controlaba nada, apoyó a Gerardo González. Gaspart respaldó a Villar. Laporta, a la sazón presidente del Barcelona, rompió la disciplina de voto de la Liga y votó a Villar. Ganó Villar. Y ahí sigue.

Fue una campaña desagradable. Fue entonces cuando Sánchez Arminio se quejó en la reunión anual de árbitros de que todo había ocurrido ‘por uno que ha gastado mucho dinero y no ha ganado nada’.

Y ahora voy con los arbitrajes en España, con el Madrid y con el Barça

Blog5

Hemos visto a Rodríguez Santiago concederle a Messi un gol con la mano (al Espanyol, el mismo día del ‘tamudazo’) y al día siguiente designarle para la final de Copa. El mismo Rodríguez Santiago había, esa misma temporada, concedido un gol del Espanyol contra el Madrid tras pitar una falta inmediatamente antes. He visto a Mejuto pitar un penalti a favor contra el Atlético fuera del área y ese mismo año ser designado para el Mundial, al que si finalmente no acudió fue por caso de que uno de sus liniers estaba pasado de peso. (Muchos años atrás, Guruceta pitó un penalti fuera del área a favor del Madrid, en el Camp Nou. El partido no acabó. Fue suspendido por seis meses y no volvió a arbitrar al Barça en toda su carrera).

Blog6

Y al revés: he visto a Tristante Oliva concederle un penalti discutido al Madrid, al final de un partido contra el Valencia (el ‘ushiro nage’, ¿recuerdan?) que, por cierto, para mí fue. Bueno, pero para el caso es lo mismo. Bien, pues fue eyectado del sistema. El año siguiente era delegado de campo del Murcia. (No había llegado a la edad de jubilación). He visto a Daudén Ibáñez limpiarle un gol legalísimo al Atlético contra el Madrid (Helguera le lío con su protesta) y perder la internacionalidad.

Así que he visto pistas suficientes que explican, no justifican, que en caso de duda los árbitros hagan así en vez de asao. Ya sé que esto cada cual lo ve de una forma y con frecuencia hay quien me esgrime esta u otra jugada. Y sí, aún hay veces que el Madrid sale bien, y hasta veces que el Barça sale mal, pero son las menos. Y esto hay que mirarlo como un cuadro impresionista, tomándolo desde cierta distancia, no pincelada a pincelada.

Hemos visto incluso un nuevo indulto, en el verano de 2008, con ocasión de la Eurocopa. Pepe traía una suspensión de la Supercopa del año anterior. Pero a él no le alcanzó. Casualidad: la relación de indultados se anunció justo después del partido. Sí le alcanzó a Alves, entre otros, que traía suspensión de la Liga anterior y pudo empezar esa. Por cierto, aquella Supercopa la ganó el Madrid en un gran segundo tiempo, nueve contra once, en el partido de vuelta ante el Valencia. Tuvo dos expulsiones.

Hay coincidencias a comentar. Iturralde es árbitro estrella del sistema. Se ha distinguido por agitar a los árbitros en sus reuniones a favor del sistema. Lleva muchos años en Primera, ha arbitrado mucho a todos, también al Madrid y al Barça. Es el árbitro que ha arbitrado más derrotas locales del Madrid (seis) empatado con su abuelo. Promediando durante este tiempo los resultados del Madrid en partidos sin Iturralde y con Iturralde, tiene unas estadísticas bastante peores con este. En el caso del Barça, al revés: las tiene algo mejores con Iturralde que sin él.

Bueno, pues a él le dieron el Barça-Madrid del 5-0. Sería extravagante achacarle la goleada y sé que el mero hecho de citar este caso es exponerse a la caricatura. Pero si en un solo momento el Madrid pudo meterse en el partido, cuando Víctor Valdés, con 2-0 y tarjeta amarilla, le hizo el penalti a Cristiano, Iturralde se lo negó. Iturralde lleva años en Primera, ha arbitrado bastante a los dos.

¿Quién designa a los árbitros? Un triunvirato. Por la Federación, Sánchez Arminio, que sale en este texto por segunda vez. Por la Liga, Puentes Leira, nada que decir. Y un tercero, López Nieto, árbitro siempre bien relacionado con el Barça, que le invitó a más de un Gamper y le llamó para arbitrar la grandiosa ocasión del homenaje a Cruyff.

Bien, me dirán, ¿y qué tiene que ver Europa en todo esto?

Blog7

Bueno, pues Villar es vicepresidente de la UEFA, además de presidente de la comisión de designación de árbitros, dato que en España, para mi sorpresa, mucha gente desconoce y menos gente aún valora. También están en la UEFA Gaspart como miembro de la comisión de las competiciones entre clubes (o sea, Champions y Europa League) nada menos y hasta Laporta, en el llamado Consejo Estratégico del Fútbol Profesional., cargo que no sé, dicho sea de paso, si sigue cuidando.

El Madrid no tiene a nadie ahí por ningún lado. Lo más parecido al Madrid que hay es Hierro, que salió de mala manera del club, en el llamado comité de fútbol, que estudia cosas del tipo de propuestas de cambio de norma.

Al revés, Florentino estuvo en la conjura de los grandes clubes, en aquel G-14 que trataba de afianzarse como un contrapoder de la UEFA. Aquel motín se disolvió, pero el resquemor quedó.

Para más completarlo, Platini, desde su llegada, se ha mostrado crítico con el fútbol de los  grandes números y favorable al de cantera. Correcto. Pero lo ha expresado públicamente más veces de las convenientes. Criticó explícitamente el fichaje de Cristiano por 95 millones, como criticó la línea Abramovich. De hecho, ha lanzado la iniciativa del ‘fair play’ financiero, para cortar la progresiva incorporación de grandes millonarios a los clubes, cosa que a su juicio desvirtúa la competición.

Así que oficialmente el Barça es un club virtuoso, y además está introducido en la UEFA. El Madrid es sospechoso.

El Chelsea es algo más que eso, está visto poco menos que como un enemigo del sistema. Con todo y eso, se coló hasta una final, felizmente la de Moscú. Pero en otras ediciones le han abrasado. Particularmente cuando se cruzó con el Barça, que es justamente lo contrario. Aquel día fue la tormenta perfecta: Abramovich, enfrente el Barça, y encima si hubiera pasado el Chelsea se habría repetido la final del año anterior, Manchester United-Chelsea, dos de un mismo país. Todo eso junto explica el exceso de Ovrebo, que saltó todos los límites.

Así que no es raro que al Barça le vaya generalmente bien en los arbitrajes europeos también, y al Madrid generalmente mal. Ha puesto sus velas a favor del viento. Sin llegar casi nunca a lo de Ovrebo, claro. Pero no es de extrañar que si Guardiola expresa su preocupación por la designación de un árbitro portugués éste aterrice en la otra semifinal. O que si Mourinho ataca a cinco árbitros le pongan uno de ellos para el partido inmediato. Saldo: Pepe fuera con 0-0, luego los dos goles de Messi. Y gol anulado a Higuaín (anulación de verdad surrealista) con 0-0. Dos empujoncitos oportunos. Que parezca un accidente, como titulamos en AS. Y pasó el Barça.

No culpo al Barça, no se engañen. El Barça no hace más que estar en los sitios en los que hay que estar, hacer lo que el Madrid siempre hizo. El Madrid de ahora hace lo contrario, juega a otra cosa creyendo que va a liderar movimientos de futuro que hasta ahora no han tenido el menor futuro. Y tengo la impresión de que Florentino no entiende ni se entiende con el mundo del fútbol, que se lo figura de otra manera.

Pero el hecho es ése: hay ‘villarato’ y hay ‘platinato’ y las causas y las consecuencias están aquí expuestas.

No sé si usted habrá tenido paciencia para llegar hasta aquí. Muchos habrán abandonado pronto, asqueados. Otros lo habrán terminado, maldiciéndome para sus adentros. Otros lo considerarán verdad revelada, y unos cuantos una concatenación ingeniosa y bien urdida de hechos que apoyen una tesis fantasiosa.

En cualquier caso, quiero dejar claro que, ‘villarato’ aparte, valoro el juego del Barça como el mejor que he visto, o el que más me ha gustado, aunque no sea la única manera de jugar bien al fútbol que se conoce. Que nunca he visto a equipo alguno jugar tan bien y tan sostenidamente treinta o hasta cuarenta partidos al año, durante tres años seguidos. Que Guardiola me parece un ejemplo, al menos en la victoria, que es casi siempre. (En la derrota tras la final de Copa, patinó, es verdad). Que el trabajo de cantera del club es ideal y que en el torneo de Fútbol 7 de Brunete, y en su variante internacional de Canarias siempre he visto en la delegación del Barça una conducta ejemplar, lo mismo en el campo que en los encargados de los chicos, entrenador, delegado y demás. Que Xavi, Puyol, Iniesta y Piqué cuentan con mi admiración en el mismo tono o mayor de la que he profesado a los mejores jugadores españoles que he visto. Y Víctor Valdés, enorme portero, que ha aguantado desde muy joven la portería del Barça y la comparación inevitable con Casillas, que por llegar un poco antes le robó plano. Que Messi me parece un genio cuyo límite quizá esté más allá de los establecidos hasta ahora por los más grandes. Desde luego, a la misma edad ya ha hecho mucho más que Maradona. Que admiro el amor de un país a su equipo, esa identificación de un club con una idea, con una tierra que por otra parte me toca muy de cerca. He escrito bien y muy bien del juego de este Barça muchas más veces que del ‘villarato’, pero tengo la sensación de que nadie lo recuerda.

Y nunca, nunca, he pensado, dicho ni mucho menos escrito que el Barça se esté dopando.

Pero no dejo de consignar que esa habilidad para poner las velas al viento que sopla le produce réditos, y que esos réditos se traducen en un confort de juego del que sus rivales a menudo carecen.

Y que el argumento de que “el Madrid tenía antes esos favores” no va conmigo, pero en todo caso no viene a ser sino una aceptación implícita de la teoría del ‘villarato’, que según eso se justificaría por la necesidad de compensar una injusticia histórica.

Añado que me gusta el fútbol y que esto no quiere decir que piense que todo esté manipulado, sólo influido. Que no se trata de conspiración de gente en torno a una mesa, sino de sutilezas. Que es tan viejo como el mundo y que acompaña al fútbol desde siempre, ya he dicho que basta con recordar tantos mundiales. Y bastantes episodios recientes del Madrid o del Barça.

Yo lo llamo ‘villarato’

Y algo más, a demanda de muchos, como suelo escribir en mi ‘Twitter’. Me recuerdan un artículo de 2002 en el que yo ponía en solfa el victimismo del Barça y el Valencia con respecto a los árbitros por no sé qué incidente que habría favorecido al Madrid, supongo. Quizá sería el ‘ushiro nage’. Bueno, pues es sencillo explicarlo: tampoco creo que el Madrid deba hacerse la víctima ni presentarse como tal. Creo haber escrito muy recientemente que la conferencia de prensa de Mourinho me pareció un error que no conduce a nada. Ni el Madrid ni nadie debe quejarse de los árbitros, eso es estéril o, mejor, contraproducente. No recuerdo haber escrito nunca lo contrario. Me refiero a quejarse públicamente. Se deben quejar en las instancias oportunas, con discreción o, a ser posible, penetrarlas, compartir viaje con ellas, no enfrentarlas directamente.

Yo no soy victimista ni puedo serlo, porque no soy víctima. A mí no me arbitran. Yo cuento lo que veo y opino sobre lo que veo y no me inquieta que otros opinen distinto. Lo que me inquieta es que se sulfuren.

Sólo se trata de que gane el mejor, pero que gane sin ayudas.

danimc88

El hipnotista. ¿El sucesor de Millenium?

El hipnotista es uno de los últimos libros que he leído y uno de los que más me ha gustado. Lo empecé sin mucha convicción y en cuento pueda volveré a leerlo. Es de esos libros que uno no sabe muy bien porqué le llaman la atención (en mi caso porque el hipnotismo siempre me ha fascinado) y acaba convirtiéndose en uno de los libros de cabecera de uno.

Lo empecé a leer para evitar el tostón que resulta el libro de Antonio Salas El Palestino. Que no se ofenda el autor. Quizá es que la historia no da más de sí o quizá que me cansé muy rápido. Lo cierto es que a las 280 páginas de tedio contínuo, mi cuerpo y mi mente dijeron basta. Había que cambiar el registro. Sobre la mesa de mi escritorio estaba El hipnotista de Lars Kepler.

“Era el único testigo superviviente, y el comisario de la policía judicial Joona Linna consideró que era probable que pudiera dar una descripción válida del asesino. Su intención había sido matarlos a todos, y posiblemente por eso no se había molestado en ocultar su rostro durante los hechos. No obstante, si las demás circunstancias no hubieran sido tan excepcionales, ni siquiera se habrían planteado recurrir a un hipnotista.” Con la descripción de terribles crímenes por parte de un chico que, pese a sus heridas, ha sobrevivido, comienza El hipnotista, la primera de una serie de ocho novelas negras que ha publicado un matrimonio sueco bajo el seudónimo de Lars Kepler.
Alexandra Coelho y su marido, Alexander Ahndoril, tienen los dos, cada uno por separado, una extensa carrera literaria. Ella ha publicado novelas históricas, él se ha dedicado a la narrativa y al teatro. No se habían aproximado al género negro con anterioridad, y para hacerlo optaron por el seudónimo de Lars Kepler, reconociéndolo como un homenaje a Stieg Larsson, difunto autor de la exitosa saga Millenium. Así firmada presentaron la novela a un editor, según dicen, para evitar prejuicios.
El matrimonio explica que el protagonista de la saga es un comisario que “arrastra un trauma y tiene su propio misterio, que se irá desvelando libro a libro”. En El hipnotista, el tema gira en torno al dilema ético que implica que un hipnotizador utilice su don para hurgar en los misterios de la mente humana, así sea para aliviar una herida profunda.
Un relato oscuro que nuevamente vuelve a poner en cuestión el aparente ideal de la sociedad nórdica. Imprescindible.

Así podríamos decirles a los señores mandatarios de occidente por declarar la guerra a Gadafi. Sí, porque las cosas se deben llamar por su nombre, y no irse por las ramas en temas tan importantes con la utilización de sinónimos como operación o intervención, vamos, que ya estamos otra vez con jueguecitos semánticos como en el inicio de la crisis económica, allá a finales de 2007 y principios del año siguiente, justo en plena campaña electoral.

Cuando la guerra de Irak,  ya han pasado ocho años, era todavía muy joven pero nunca me dio por oponerme al apoyo de Aznar a Bush y Blair. Es más, en temas internacionales, creo que España se vio beneficiada en este asunto. Mucha gente pobló las calles llamando “asesinos” a los del PP, entre ellos Zapatero con sus ex amigos de la ceja con pancarta en mano y chapa de “No a la guerra”. Los Bardem, Miguel Ríos, Almodóvar, Ana Belén y Víctor Manuel, Tina Sainz… todos juntos abarrotando las grandes avenidas de Madrid en un clima festivo y pacifista para gritar a los cuatro vientos lo malo que era la derecha española por apoyar una guerra. Pero ahora los tiempos han cambiado. Zapatero se alía Obama y Sarkozy para bombardear en Libia los bastiones de su dictador y los mismos que hace años se oponían ahora callan como auténticos bellacos, como si el tiempo les hubiera transformado la forma de pensar y actuar de una manera radical.

Las comparaciones son odiosas. Que si España no es Grecia. Que si Libia no es Irak. Aunque haya diferencias, la idea transcendental de la posición de los aliados es la misma en Libia que en Irak, es decir, intervenir por la vía de las armas un país para frenar los excesos de un régimen dictatorial y traer nuestro sistema, la democracia. Esto es lo que hicimos en Irak, lo que cambian son los pretextos. Antes invadimos el país por las armas de destrucción masivas, que eran los gases y el armamento químico que Sadam Husein tenía porque EE UU se lo vendió en los años 90 cuando la primera guerra y la invasión de Kuwait y en Libia se pone a Gadafi y la masacre a su pueblo.  A esta idea transcendental hay que sumarle, como no puede ser de otra manera, los intereses económicos. No nos podemos engañar nosotros mismos con un arrebato de buenismo caritativo cuando Gadafi lleva masacrando a su pueblo cuarenta años. Lo que pasa es que a occidente le ha venido bien un dictador como éste, porque Libia es un país estratégico en petróleo y gas, y si algo tienen los personajes sanguinarios como Gadafi es la estabilidad, algo que nos viene de perlas, aunque los más damnificados sea la población de estos países.

Podría escribir líneas y líneas sobre las diferencias y las semejanzas entre Irak y Libia, pero creo sinceramente que no debemos perder el tiempo en un asunto tan politizado y mezquino. El PSOE ahora apoya una guerra contra un asesino, poniendo a disposición nuestras fuerzas armadas. Ahora lo que debemos de exigir es que en el Congreso, donde ayer todas las fuerzas excepto dos se aliaron con el gobierno, es exigir saber los asuntos que conlleva esta postura. ¿Qué vamos hacer en Libia?  Vamos a imponer una democracia, a reconstruir el país o a que enviamos a los soldados. Esto es lo primero. Es una tontería gastar bombas a diestro y siniestro sí luego Gadafi y sus secuaces van a quedar impunes ante las fechorías que ha cometido. No queremos volver a ser el hazme reír con intervenciones militares a otros países que luego terminan de manera ridícula. Se necesita una fuerza que lidere la operación, y Obama no está por la labor de que EE UU se convierta en dicha fuerza. ¿Cuánto se prevé que va a durar? Rajoy advertía ayer de que el conflicto se puede enquistar y prolongarse más de la cuenta. La duración era uno de los problemas más serios que veían los opositores al dictador cuando comenzaron su revolución. ¿Cuánto dinero se va a invertir? Con los tiempos que corren y la grave crisis que estamos padeciendo, aunque haya países que lo estén pasando peor que nosotros, el gobierno debe de ser responsable y gastar lo menos posible en esta operación. Alemania, por ejemplo, no interviene en Libia, y está creando empleo y creciendo económicamente.

Estas tres preguntas, entre otras muchas más, son las que ayer eche de menos en el Congreso cuando se debatía la guerra de Libia. El PP porque, en cierta medida, es preso de su pasado por Irak, y los demás grupos más preocupados por la posible recompensa del gobierno por su votación a favor, no se discutió el meollo de la cuestión. Solo un Llamazares fiel a sus ideas “pacifistas”, cuando salen estos temas siempre se olvida de Cuba, por ejemplo, espetó a Zapatero, “quién le ha visto y quién le ve”, obviando que el síndrome de la Moncloa ha inundado a nuestro presidente como antes lo hizo con Suárez, González y Aznar.

Como todos sabemos ya, ETA pretende presentarse a las elecciones municipales mediante un partido para poder recibir dinero del Estado con el objetivo de financiarse los asesinatos que lleva a cabo. Ni más, ni menos. Y para ello utiliza el nombre de SORTU, que significa nacer en vasco.

Aunque a la inmensa mayoría de la población esta gentuza no nos engaña, parece ser que a algunos miembros del gobierno y del socialismo vasco quieren volverse a poner la venda en los ojos y aceptar un partido etarra. No entiendo muy bien porque un sector de la izquierda en este país le gusta coquetear con los asesinos de ETA, pero por tristeza no cambian de postura. Ahora toca el turno de SORTU, un partido comandado por históricos de la izquierda abertzale, que hasta hace cuatro días defendía el derramamiento de sangre y que, de repente, se arrepienten de la violencia, incluso de la etarra.

En esta semana un informe de la Policía y la Guardia Civil refleja la obviedad de que SORTU es el brazo político de ETA. Hombre claro, como que son los etarras quien encabezan las listas de dicho partido. Pero de repente, son varios los medios, periodistas y políticos los que se han parado a pensar que interés tienen los abertzales en presentar un partido aún sabiendo que podrá ser legalizado. ¿No será SORTU el señuelo etarra? ¿No se pondrá la justicia y los cuerpos de seguridad del Estado en investigar en profundidad a este partido político mientras que los etarras puedan intentarse colar con otras siglas en las urnas?  

Si algo caracteriza a Batasuna es la inteligencia. No son cuatro niñatos que los fines de semana prenden fuego a dos cabinas de teléfono y rompen cuatro papeleras, como se piensan algunos, sino que son abogados, empresarios y demás personas con una cultura y educación. Lo malo es que su capacidad intelectual lo vuelcan en lograr la autodeterminación del País Vasco mediante el camino de la pistola, la amenaza y la coacción. Por ello les interesa ingresar el máximo dinero posible, y que mejor manera que colarse en los ayuntamientos y engrosar sus bolsillos con dinero de todos los españoles.

Ahora la Fiscalía tiene que estar más atenta que nunca, pues posiblemente se centren en SORTU mientras que tengan un segundo plan y lograr sus pretensiones. Aunque algunos piensen que legalizando a estos partidos se está recortando la libertad, la justicia española tiene que ser rotunda con las personas y asociaciones que durante años han apoyado el tiro en la nuca y la bomba lapa. Una democracia no se puede permitir que los mismos causantes de centenares de entierros puedan ahora presentarse a unas elecciones y gobernar un municipio. Si Batasuna se vuele a colar en las elecciones, como lo hizo hace cuatro años con ANV, se está demostrando que en España no funciona la justicia. o el gobierno ha negociado con ETA.

Por todo esto, y por la memoria de los 857 asesinados a manos de ETA, debemos exigir a la justicia y al gobierno español y vasco que hagan todo lo posible y dentro del marco de la ley para que los batasunos, es decir, los etarras no se puedan presentar a las próximas elecciones autonómicas, ni con el nombre de SORTU, ANV o con ninguna otra sigla, por mucho arrepentimiento que demuestren, porque entonces estaremos dando un paso atrás hacía la lucha antiterrorista y hacía la libertad en España.