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Ayer por la noche, después de cenar, cambie mi hábito de lectura por escribir en twitter de la mejor forma que sé, en caliente, es decir, polemizando sobre un tema desde el respeto y la educación, pero sin tener pelos en la lengua. La gente que me conoce sabe esto muy bien. Me podrán acusar de muchas cosas, pero nunca me señalarán por no tener las ideas claras. Esta vez tocaba criticar al partido proetarra, Amaiur, porque no me gusta hacer leña del árbol caído, y en Ferraz encontramos un inmenso bosque talado. Mi tweet decía:

Amaiur aporta a la democracia lo que la gota fría al Mediterraneo, un panorama desolador con muertos y tragedia de por medio

Se nota que me gustan los ejemplos directos, claros, y si se mezclan con aspectos climatológicos, mejor. Esta acusación a Amaiur no podía dejar indiferente a mi compañero de carrera y amigo Diego Larrouy, contestándome:

333000 vascos son asesinos según @jpcasares89

Este comentario es mucho más simple que el de un servidor. La mecha ya estaba encendida y, todo lo que sea debate o intercambio de opiniones respetando las ideas del resto de personas está bien. La discusión, que no regaño, siguió de la siguiente manera. (Primero sigo yo, luego Diego y así sucesivamente).

@Larrouy89 se te olvidan los navarro. Son los mismos, los 300.000 votantes de HB, los cómplices de ETA, y si, los califico como asesinos

@jpcasares89 Entonces yo tengo todo el derecho a llamar fascistas a los 10 millones de votantes del PP no? Cuidado con los dobles raseros

@Larrouy89 si tu crees q soy un fascista llamamelo. El PP no protagonizó una guerra cosa q otros partidos si. Pero así no solucionamos nada

Puede parecer que el tono es agrio o calentito, pero solo son apariencias. Tanto desde mi parte, como de la de Diego, no hay ningún enfado o algo por el estilo, zanjando la cuestión mi compañero de la siguiente manera:

Ya defendi a Amaiur, me metí con @ jpcasares89 desde el cariño, critique el sistema de voto…Me despido con una canción

Este dialogo hace un par de años sería impensable. Es otro ejemplo del poder que nos da las redes sociales. Ya no solo hacen debates interesantes los cuatro periodistas o expertos por televisión o radio, sino que dos simples estudiantes de periodismo han protagonizado un cara a cara virtual sobre un tema de actualidad e interesante, corto de duración pero intenso.

Todo esto es gracias a Twitter. Puedo parecer un poco pesado, pero a veces no somos conscientes de las redes sociales. Que se lo pregunten a Jordi González. Su programa, “La Noria”, se ha quedado sin anunciantes porque pagó a la madre del Cuco, implicado en la muerte y desaparición de Marta del Castillo, por realizarle una entrevista lavando el rostro manchado de sangre de su hijo. Este actual episodio gris de la historia de la televisión se ha saldado con la retirada de todos los anunciantes de dicho programa porque la población ha presionado desde las redes sociales. La audiencia sigue siendo, más o menos, la misma, pero el poder de Twitter o Facebook es más grande de lo que parece. Pero estos hechos no acaban aquí. Telecinco ha fulminado los programas “Enemigos íntimos” y “Resistiré, ¿Vale?” con el objetivo de lavar su imagen y que las críticas vertidas desde la red de internet desaparezcan o se suavicen.

Algunos miran para otro lado ante este tema pero deberán reconocer, tarde o temprano, que las redes sociales son un elemento sustancial de los medios de comunicación y de la ciudadanía. La instantaneidad que te aporta Twitter, junto con otros elementos, como la heterogeneidad de personas, la cercanía y la posibilidad de expresarte en libertad  son unos valores muy importantes para el ser humano, y ésta red social te los aporta. No pretendo exagerar, pero podemos considerarnos unos privilegiados. Ojala más momentos como el de ayer se vuelvan a repetir. Es lo que tiene Twitter y la libertad.

Quedan unas pocas horas para cerrar la campaña electoral. Rajoy, Rubalcaba, Rosa Díez, Cayo Lara… estarán en estos instantes preparando sus actuaciones para clausurar este periodo político en una gran fiesta, aunque no tengamos que celebrar muchas cosas, salvo el adiós de Zapatero y cuatro cosas más.

Ya se ha pasado el tiempo de las encuestas para dar paso al voto, donde los ciudadanos ejercen su derecho democrático para elegir el futuro de este país. No valen las suposiciones, las creencias o las meditaciones, es la hora de votar. Seguro que en el PSOE no quieren que llegue este momento incierto para ellos, pero no creo que la diferencia entre los dos grandes partidos de España sea tan grande como pronostican los medios de comunicación.

Esta campaña electoral, sin duda, ha sido la más triste y desoladora por varios motivos. Primero, nunca en la historia de la democracia el partido de la oposición parte de una ventaja tan abrumadora como vaticinan las encuestas. Segundo, la situación que estamos padeciendo es de extrema gravedad. Tercero, nunca un presidente del gobierno deja la Moncloa haciendo tanto daño, tanto a este país como a su propio partido. Cuarto, es tan delicado los momentos que estamos viviendo que no toca celebrar nada. Prueba de ello lo reflejan los últimos movimientos de Rajoy, contactando con la futura oposición para llevar lo mejor posible el hipotético gobierno.

Pero en estas elecciones no solo se la juega España, sino también el PSOE. Viendo un reportaje de otras campañas electorales, uno llega a la conclusión de, en que manos ha ido a parar el socialismo. No me extrañaría ni gota que si el PSOE obtiene un resultado desastroso, todo el movimiento “zapateril” se vaya al garete, como Elena Valencia, José Blanco, Bibiana Aido, Leire Pajín… Es difícil ver a tonto idiota junto. Permitirme la expresión, pero no tienen otro nombre. ¿No hay en el PSOE gente más cualificada para estar en primera fila y dejar a esta panda de inútiles en el montón, donde no se les vea mucho? Y luego, salen siempre sonriendo, como si sus actos fueran méritos de sacar pecho. El problema de los socialistas es que han prescindido del elemento intelectual usando a “bobos solemnes” (definición que utilizó Rajoy para Zapatero en la primera legislatura de éste). Pero la limpia en Ferraz es más que probable.

A parte del socialismo, quien se la juega de verdad, es España. Uno de los graves problemas que ha tenido el gobierno de Zapatero a lo largo de su última legislatura es la falta de credibilidad. Tanto que, hasta en su propio partido, lo han escondido. Por eso el cambio es fundamental. Está muy claro que Rajoy no ha salido de la colección literaria de Harry Potter, no posee una barita mágica donde transforme la realidad de inmediato y a su antojo, pero es transcendental que el PP consiga una mayoría absoluta el próximo 20 de noviembre. Y para ello debe de contar con un número de votos elevado.

No es suficiente una mayoría absoluta de los populares. La oposición, independientemente de los escaños, debe de ayudar en lo máximo posible, sin bajarse los pantalones. Para empezar, si la izquierda le importa de verdad este país, debe de facilitar las cosas para constituir lo antes posible, y dentro de la ley, el nuevo gobierno. No debe entorpecer malgastando más el tiempo en un ataque de soberbia, como la de Blanco este medio día.

Otra de los aspectos que deben trabajar gobierno y oposición juntos es en los famosos recortes. Veo lógico que Rubalcaba haya estado toda la campaña electoral advirtiendo de que viene la extrema derecha, quitándonos la sanidad, educación… Estamos en campaña electoral y el partido que sale como claro perdedor debe de arriesgar más para llamar a los suyos. Pero esto dura hasta hoy. A partir de mañana, tanto PP y PSOE, y si quieren, más partidos, mejor, deben de mentalizar a la población que el estado del bienestar se va a ver perjudicado porque no hay dinero. Así de claro y sencillo. A mi padre le han bajado el sueldo por ser maestro y no he salido a la calle. La ciudadanía debe de pedir cuentas al gobierno, pero debemos de razonar y entender que la situación es muy grave, y los recortes son necesarios, si no queremos ir a peor.

Los futuros recortes, veremos cuáles son, deben de ir acompañados de otros gestos hacia la clase política. Es normal que en Barcelona los sanitarios salgan a la calle para protestar por el corte de grifo de dinero público mientras la Generalitat sigue derrochando millones en euros en embajadas catalanas por todo el mundo o en doblar películas en la lengua autónomas. El nuevo gobierno debe de estudiar al máximo donde se puede modificar las cantidades de dinero público y tomar como prioridad lo que más preocupa y más necesitan los españoles.

El PP, con Rajoy a la cabeza, si al final gana el próximo domingo, le espera un duro y gran trabajo por hacer. Podrá tener menos dificultad si la ciudadanía y el resto de los partidos políticos actúan de cara a España, pero las cosas se podrán poner muy cuesta arriba si solo se preocupan en arañar egoístamente un puñado de votos. Por todo esto, ahora solo toca reflexionar un rato, pensar en todo lo que hemos y estamos pasando, para tomar la mejor decisión el 20N. Ahora más que nunca se debe de votar la mejor opción posible porque nuestro futuro está en juego. Es la hora del cambio.

La foto que estáis viendo no es la portada de una película pornográfica donde se mezcla sexo con uniformes militares. Es una imagen que subió a su Facebook Pol Cabrer, candidata suplente del PP al Senado por Mallorca y ex congresista. En este fotomontaje podemos ver a la ministra de Defensa, Carmen Chacón, enseñando una teta junto a un grupo de altos mando del Ejército español con un comentario que dice: “Lo que tiene que hacer una ministra del PSOE para ganar votos”. En otras palabras, la popular llamaba a la candidata del PSC por Barcelona al Congreso puta, ni más ni menos. Claro, que esta forma de desacreditar a un personaje político le ha costado todos sus cargos a la candidata popular. Es lo mínimo que le puede pasar. Esta visión casposa y retrograda es repugnante, y más cuando es una mujer quien sugiere que otra persona de su mismo sexo consigue sus metas vendiendo su cuerpo. Ha sido la primera subida de tono de esta campaña electoral, pero no la única. Veamos el siguiente video.

http://www.youtube.com/watch?v=ywollfm9sXI

Solo pretendo enseñaros el spot propagandístico del PSC, no la tertulia, pero como el vídeo lo han retirado esta mañana de campaña por la oleada de críticas, solo lo he encontrado en esta tertulia del programa “El gato al agua” de Intereconomía. El mensaje que manda esta gentuza roza el delito. Acusar al PP de asesinar porque en un futuro van a recortar en sanidad, que son conjeturas de la izquierda, no una realidad, es muy fuerte. Este anuncio de los socialistas catalanes deja claro una cosa, el fin justifica los medios. Pero este ataque a la derecha se le puede volver en contra porque es en Cataluña donde más se está recortando en sanidad por el gasto incontrolado de Montilla y compañía, derrochando millones de euros en lujos, en embajadas catalanas para colocar a sus familiares y amigos, en fomentar el nacionalismo catalán y su odio a España… No me extraña que este vídeo se haya retirado. Su corta vida en campaña delata hasta qué punto se han pasado, aunque el daño ya está hecho. Veamos la siguiente imagen.

Los simpáticos jóvenes gallegos todavía se pasan más. En este cartel presentado por las Juventudes Socialistas de Galicia podemos ver una moneda de dos euros sobre un montón de libros que, se deduce, son de texto. El primero de ellos es “Men Kampf” (Mi lucha) de Adolf Hitler. El siguiente Lenguas Vernáculas. Luego Mujercitas. Y por último, Religión Católica. Debajo de esta torre de libros (Aunque en la foto subida no se vea)  aparece el siguiente rótulo: “Este es el modelo educativo que quiere la derecha”.  ¿Era necesario poner el libro escrito por uno de los mayores genocidas de la historia? ¿Acaso se parece el PP a los nazis? Yo no veo vídeos de la derecha acusando a la izquierda de este país de asesinato por los millones de muertos a manos de Stalin. El PP ya ha pedido su retirada por ofensivo, pero este núcleo de la extrema izquierda asentada en el PSOE no da su brazo a torcer, alegando la importancia que tiene las elecciones del 20N. En otras palabras, utilizan la famosa y vieja consigna de que “viene la derecha”, aunque está vez han ido demasiado lejos metiendo a Hitler. Comparar a un partido que le vota diez millones de personas con un genocida supera todas las barreras.

En todas las campañas electorales ocurre lo mismo. Normalmente suelen ser las generaciones más jóvenes de los partidos políticos. En un principio, nadie debería de hacer caso a estos vídeos propagandísticos esperpénticos que reflejan el carácter más retrogrado y agresivo de la política. Quiero pensar que su único objetivo es llamar la atención sin despertar ningún sentimiento dormido salvo el llamamiento a votar de los suyos. Pero deben de caer en la cuenta que la situación de este país es muy dura, con una crisis económica muy aguda y la gente puede comenzar a perder la calma al no ver un futuro más claro. Viendo estos tres ejemplos, no estaría nada mal que alguien pusiese algún límite a las campañas electorales, aunque solo fuera un par de dimisiones, como lo ocurrido con la popular de Mallorca de la primera fotografía, para que los encargados de hacer estos vídeos tomasen nota. Espero no ver más propaganda partidista en esta dirección, pero no dudare de seguir escribiendo si la cosa sigue así.

Casi han pasado dos días del gran debate entre Rajoy y Rubalcaba y ya se ha dicho todo. Yo no voy a sumar nada nuevo al resto de periodistas, analistas, tertulianos, “opinadores” de profesión… Que si Rubalcaba ha actuado como líder de la oposición ante un Mariano crecido y respetuoso como si ya fuera el presidente del gobierno. Que si el líder del PP ha perdido credibilidad por leer constantemente ante un Alfredo seguro de sí mismo. Que si la corbata de uno es más elegante y fina. Que si viene la derecha y nos va a quitar todo lo que tenemos. Que si la izquierda nos ha sumido en la peor crisis de la historia de este gran país. Es decir, del debate no puedo sumar ninguna postura novedosa. Solo me quedo con las palabras que Federico Jiménez Losantos  radió ayer en su programa a modo de resumen: “Rubalcaba no ha ganado ni un voto y Mariano no ha perdido ni uno”, creo que es la mejor definición de lo vivido entre ambos aspirantes a la Moncloa.

Como he dicho en líneas anteriores, como no encuentro ninguna forma para deslumbrar, abro otro debate al debate de ayer. Gran parte de las personas que vieron ayer el cara a cara han coincidido en reprochar a ambos políticos de peso su incompetencia. Incluso comparten opinión con la gente que directamente decidió no ver debate por lo mismo, porque los políticos de este país no merecen la pena. Ahora me pregunto yo, ¿y la sociedad, está a la altura de las circunstancias? Porque uno se cansa de oír por activa y por pasiva que tenemos una casta política parasitaria que solo piensa en robar al pobre ciudadano de pie que paga los impuestos religiosamente todas las veces que debe o se le impone. ¿Nos merecemos esta  panda de políticos corruptos?

No seré yo quien defienda a los miembros que componen la política de este país, pero me parece una labor muy cínica acusarlos sin antes preguntarnos qué estamos haciendo la sociedad española ante los hechos acaecidos en los últimos años. Me niego a pensar que los 5 millones de parados; el gran consumo de cocaína, entre otras drogas, de la sociedad española, tanto en jóvenes como en mayores; la crisis de principios, el fracaso escolar, el rechazo a nuestros valores y tradiciones como nación… sea culpa de los políticos en general y del gobierno de Zapatero en particular. Lo siento mucho pero nosotros, la inmensa sociedad de España, tenemos algo que ver, si no es mucho.

Ante la grave crisis que estamos padeciendo, lo más fácil es señalar a los políticos acusándolos de no estar a la altura de las circunstancias. ¿Acaso son ellos los que han impulsado la cultura del botellón. ¿Acaso son ellos los únicos causantes de miles y miles de suspensos situando a España en la cola de la educación? ¿Acaso son ellos los únicos protagonistas de llevarnos a una crisis social y de valores muy preocupante, sobre todo, entre la juventud? ¿Acaso son ellos los únicos que obligan a miles y miles de personas a malvivir en la comodidad, donde su único objetivo es aprovecharse del prójimo y que les den todo hecho? Mi respuesta es clara: no.

El político debe de fomentar, ayudar, marcar las pautas y ofrecer todas las facilidades al ciudadano, pero quien tiene la última palabra somos nosotros. Basta ya de tanta hipocresía y mirar hacia otro lado.

Muchas veces pienso que tenemos la clase política que nos merecemos. En estos momentos angustiosos, donde el horizonte de nuestro futuro es muy negro y las generaciones juveniles tienen un porvenir incierto, no vamos a perder el tiempo quejándonos de forma patética por los rincones que tenemos una casta política de vagos y ladrones. Como decía Kennedy, “no te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país”. No esperemos a que Rajoy despierte de su famosa siesta el 20N, si llega a ganar, y vamos a responder a los políticos con acciones, no con gimoteos mientras sostenemos un mini de calimocho.

Con todo lo soltado no es una lanza a favor de la revolución, de echarnos a la calle y compartir asfalto con los indignados del #15M. Ni mucho menos. Ya exprese en su momento que este movimiento no es santo de mi devoción. Solo quiero reflejar mi desasosiego y mi repulsa ante esas personas que solo hacen señalar y señalar a todo lo que les rodea sin mirarse a sí mismo y, aprovechando las circunstancias con el debate entre Rubalcaba y Rajoy, abrir otro debate, como escribo al principio de este artículo porque, la crisis, observando en estos momentos a Italia, acaba de comenzar.

Ayer el Comité Electoral Nacional del PP hizo pública la lista de Madrid. Del uno al cinco van Marino Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Mato, Alberto Ruíz-Gallardón y Miguel Arias Cañete, respectivamente. Pero, sin ninguna duda, el protagonista de esta lista es el alcalde madrileño, eterno rival de Esperanza Aguirre.

Cuando las cosas van bien, las encuestas te favorecen o cada paso que das, es un punto positivo para tu porvenir, se nota. Solo hay que ver el gesto de Rajoy y compararlo con el actual, pero por poco tiempo, de nuestro presidente del gobierno, más demacrado, algo chupado y con pronunciadas arrugas y ojeras. La foto de Zapatero sentado solo en el desfile del 12 de octubre con la mirada perdida es un claro ejemplo de lo mal que lo tiene que estar pasando, pero merecidamente. Esta buena sintonía que acompaña al líder del PP le está llevando a ser él en estado puro, y como imaginábamos todos que estamos conectados un poco con la actualidad política, el alcalde de la capital no podía faltar en el posible gobierno popular.

Pero, ¿es acertada la maniobra de Rajoy de colocar a Gallardón en su nueva ejecutiva y alcanzar una cartera ministerial? Por una parte, podemos considerar la estrategia como muy buena. Gallardón es el mejor caladero de votos que puedas encontrar. Solo hay que ver su trayectoria política para entender que cualquier presidente quiera llevar en su equipo a una persona como el alcalde. Está dispuesto a olvidarse de ideologías o directrices impuestas desde la sede central con el fin de conseguir el mayor número de votantes. Un claro ejemplo es el trato de favor que tiene Gallardón con el grupo periodístico PRISA como fue la cesión de la Plaza de Colón en la Eurocopa 2008. Por eso cuando uno se lee el diario “El País”, las críticas más feroces van contra Esperanza Aguirre, suavizándose si el alcalde es el señalado. Su forma de actuar tiene unos buenos resultados, siendo presidente de la Comunidad de Madrid entre los años 1995-2003 y alcalde de Madrid desde 2003. Y no hablemos ya de su ambición, como es cumplir uno de sus grandes sueños, celebrar unas Juegos Olímpicos en Madrid.

Por otro lado, pienso que Mariano Rajoy cae en la incongruencia de llevar en sus listas al regidor del ayuntamiento más endeudado de España. Si el mensaje del PP es la creación de empleo y la austeridad frente al despilfarro y la deuda creada por el PSOE durante estos años, no puede incluir al alcalde que debe 7.008 millones de euros. En términos relativos, la deuda asciende a 1.971 euros por habitante. Es decir, es un escándalo como se encuentra la capital de España, económicamente hablando. Es verdad que las infraestructuras llevadas a cabo son una maravilla, como el soterramiento de la M-30, descongestionando el tráfico de la ciudad, ayudado también por el descenso de desplazamientos por la crisis. Hay que reconocer que Gallardón tiene mucha visión de futuro, que es mejor ver un parque a una carretera. Todo esto lo podemos llegar a entender. Lo que me cuesta más es hilar el discurso oficial del Partido Popular llevado a cabo por González Pons con la posibilidad de que Gallardón vaya en las listas de Rajoy en puestos donde la posibilidad de que sea ministro es muy alta.

Personalmente, a mí el PP, el PSOE o cualquier otro partido político no me tiene que convencer de nada. Pero hay una franja considerable de votantes que no tiene muy claro el voto. Por eso siento impotencia como se destinan unas cantidades desorbitadas para asesorar los partidos con el objetivo de cuidar el menor detalle y luego metan la pata en cosas tan sencillas como importantes. A Rubalcaba le pasa con la propuesta de medidas para combatir la crisis y a Rajoy con Gallardón, el alcalde de la ciudad más endeuda del país. Por todo esto tengo mis dudas de que el PP acierte en reforzar el núcleo del partido con la persona que antepone todos los intereses solo para ganar votos, obviando en ocasiones la ideología, las ideas y la base del partido. Ojala me equivoque y no ocurra lo mismo que con Trillo, el ex ministro de Defensa que, en toda esta legislatura, ha estado atado de píes y manos por el PSOE por el accidente del Yak-42, perdonando muchas cosas al gobierno y cediendo en medidas por el empecinamiento en estar rodeados de personas que dejan algunas dudas al ocupar su cargo. Espero que Mariano Rajoy haya meditado muy bien si Gallardón es el mejor refuerzo porque las elecciones están a la vuelta de la esquina y casi no queda margen de maniobra.