Posts etiquetados ‘Tribunal Constitucional’

Mientras los españoles estamos digiriendo el empacho de los cuatro clásicos entre el Real Madrid y el Barcelona. Mientras nos tiramos los trastos a la cabeza por la expulsión a Pepe, la teatralización de Alves, lo bueno que es Messi o las palabras de Mourinho. Mientras los políticos afilan sus armas para dar comienzo a la campaña electoral y sacar lo peor de ellos para arañar unos puñados de votos. Mientras nos agolpamos en vivir acomodadamente, el Tribunal Constitucional da una mala noticia, pero esperada. Bildu, es decir, ETA, llamemos a cada cosa por su nombre, es legalizada por los jueces de dicho tribunal nombrados por el PSOE.

Para muchos, esta noticia le puede resultar insignificante. Pero para las personas con corazón y unos valores asentados en la libertad, el respeto y la igualdad, la “justicia” nos da un fuerte revés. Y más de la forma que se están haciendo las cosas. Mayor Oreja ya lo avisaba hace tiempo y nadie le hacía caso, salvo insultarle y menospreciarle. Un servidor ya escribió hace unos meses en este mismo blog un artículo titulado “SORTU, el señuelo etarra” sobre la intención de la banda terrorista y una hipótesis de futuro que, por desgracia, se ha cumplido tal como pronostiqué.

ETA, la supuesta banda antifranquista, ha conseguido su objetivo. Se podrá presentar a las próximas elecciones autonómicas y municipales. Los pistoleros podrán respirar tranquilos con la ayuda de Zapatero y el dinero público, pagado incluso por sus víctimas, para financiarse sus futuras fechorías. Parte de la iglesia y de empresarios vascos, así como gran parte del PNV, se sentirán orgullosos al ver a ETA gobernar a sus presas cabizbajas y con el miedo, otra vez, metido en el cuerpo.

Este fin de semana Rubalcaba, el hombre que siempre miente porque desconoce la verdad, decía que le parecen “abyectas y antidemocráticas” las críticas del PP al TC. Más abyecto y antidemocrático es apoyar a una banda de asesinos para ganarse el apoyo del PNV en los Presupuestos Generales del año que viene. O la negociación que siguen manteniendo con ETA. A Zapatero, como al gobierno y sus secuaces, les da exactamente igual el dolor de un pueblo herido por la intolerancia de un grupo de sanguinarios. Solo le importa gobernar de la forma que lo está haciendo, el famoso “como sea”. Que tenemos que sacar una subida del IVA, pues contamos con el apoyo de los canarios, aunque ellos no tienen este impuesto. Que tenemos que buscar apoyo parlamentario para llevar a cabo alguna ocurrencia, pues damos dinero a Cataluña para contar con CIU y ERC. Que tenemos que sacar adelante los Presupuestos Generales, pues presionamos a nuestros jueces para permitir que ETA este en las instituciones para asegurarnos el apoyo del PNV. Porque al gobierno le da igual que un preso etarra salga de la cárcel y pida el voto para Bildu, como ocurrió ayer. Su único interés es mantenerse en lo más alto del gobierno, aunque tenga que pisotear la memoria de las víctimas o la dignidad de la ciudadanía española.

Ya no vale la excusa de que en España hay democracia y por eso debemos permitir la legalización de ETA. Este lema barato y simplón cuela una vez. Pero cuando se lleva escuchando la misma cantinela año tras año, como la intención de nuevos partidos abertzales de abandono de la violencia, resulta gracioso y a la vez repugnante que haya gente que se los crea. Ya no vale el arrepentimiento repentino del brazo político de los etarras y su buenismo vespertino. Como dice el rotulillo, “si me mientes una vez la culpa es tuya, pero si me engañas más veces la culpa es mía”. Esto es lo que está ocurriendo ahora mismo. Por eso la culpa es de la justicia que se deja otra vez engañar y camelar por ETA para recibir dinero público, y todo por favorecer los planes del gobierno y del presidente.

ETA, al igual que ocurre en este artículo que se repite una y otra vez, lo mismo pasa en la campaña electoral, menos en una persona, Mariano Rajoy. Zapatero, Felipe González, Pepiño Blanco, Aznar, Aguirre o Rita Barberá se han pronunciado sin tapujos sobre el tema, acribillándose dialécticamente al más estilo barriobajero y con el “tú más” sobre las políticas antiterroristas de ahora y de antaño. Pero Mariano Rajoy sigue sin gastar una milésima de segundo. En parte, está bien que no se deje enfangar y liar por los socialistas, ya que su estilo tranquilo, pausado y aburrido le puede dejar en un mal lugar. Pero no estaría mal que en los mítines, además de mostrar más alegría y pasión ante sus votantes, dijera en cuatro palabras su opinión sobre Bildu, es decir, que no debe  estar ETA en las instituciones, y luego que siga con sus propuestas económicas para frenar el gran lastre de este país, el paro.

Por último, como suelo hacer siempre cuando hablo de ETA, un recuerdo a las víctimas. No me quiero ni imaginar la sensación vivida el jueves en torno a la medianoche cuando se daba a conocer la noticia que todos esperábamos y nadie quería, salvo los interesados por defender el terrorismo. Menos mal que las víctimas están hechas de otra pasta, sin rencor, solo buscando la libertad y la justicia ante aquellos asesinos que un día les arrebataron a algún ser querido. Menos mal que las encuestas son negativas a Zapatero, y con suerte, en menos de un año no le veremos la cara todos los días como nuestro presidente, aunque su propósito de pasar a la historia lo ha conseguido, pero de forma distinta a como hubiera deseado. La lucha antiterrorista de este gobierno socialista se conocerá en los anales de la joven historia de la joven democracia española como “la traición de Zapatero”.

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La banda terrorista se presentará a las próximas elecciones municipales, gracias a la votación favorable del Tribunal Constitucional

Un titular sorprendente ¿no? Tan increible que, como no podía ser de otra manera, es erróneo: Al Qaeda nunca se presentaría a las elecciones en Estados Unidos. De hecho, sus miembros harían bien en mantenerse lo más alejados posible del país norteamericano, tras la lección que el tío Sam les dió a principios de semana. Una lección que, esté bien o mal enseñada -no creo que matar a un fulano en calzoncillos sea la mejor manera de resolver los problemas del mundo, pero esa es otra historia- no olvidarán. Jamás. No así en España, donde un partido político claramente vinculado a la banda terrorista ETA, Bildu, se presentará a las elecciones municipales y locales del próximo 22 de mayo, gracias a la aprobación del Tribunal Constitucional.

Así, de nada han servido las advertencias de la Guardia Civil, que se ha hartado ha repetir que los indicios que vinculan a la coalición con ETA son claros, ni tampoco que el Tribunal Supremo sentenciase el pasado dos de mayo que Bildu está más cerca de los postulados terroristas que de los democráticos. Eso sin mencionar lo que la Fiscalía afirmó hace apenas una semana: que “Bildu es el cauce controlado por Batasuna para presentarse el 22-M”. Creo que la noticia publicada por Europa Press al poco de la salida de la sentencia deja poco más que añadir:

El TC permite a Bildu concurrir a las elecciones

Fachada del Tribunal Constitucional

Fachada del Tribunal Constitucional

El Pleno del Tribunal Constitucional ha decidido por seis votos a favor y cinco en contra que la coalición Bildu concurra a las elecciones municipales y forales del próximo 22 de mayo. A favor han votado Eugenio Gay, Elisa Pérez Vera, Pablo Pérez Tremps, Luis Ortega y Adela Asua y el presidente Pascual Sala, todos propuestos por el PSOE. En contra votaron Francisco Hernando, Ramón Rodríguez Arribas, Francisco Pérez de los Cobos y Javier Delgado, todos ellos designados a propuesta del PP.

El tribunal considera que el Tribunal Supremo vulneró el derecho a la participación política de la coalición integrada por EA, Alternatiba e “independientes” de la izquierda abertzale, consagrado en el artículo 23 de la Constitución.

Cuando las más elevadas instituciones democráticas de un Estado defienden a aquellos que quieren destruirlo por la fuerza de las armas, significa que hay algo muy, muy carcomido en su ser más profundo. Deseo de veras que el Constitucional tenga razón y Bildu no forme parte del aparato de ETA, pese a la avalancha de pruebas que señalan lo contrario. Porque sino, si estamos permitiendo que una banda terrorista concurra a elecciones y, de paso, se beneficie de las millonarias subvenciones que disfrutan los partidos políticos, entonces se avecinan tiempos negros. Pero negros, de verdad.